La integridad estructural de la red ferroviaria es un pilar fundamental para la seguridad operacional. Tras el incidente ocurrido el pasado 18 de enero en el tramo de Adamuz (Córdoba), la atención se ha dirigido hacia los procedimientos de mantenimiento de las vías. En este contexto, ADIF, el administrador de infraestructuras, ha comunicado que las soldaduras realizadas en la sección afectada se ajustaron plenamente a su normativa interna y a los estándares establecidos por la Asociación Española de Normalización (norma UNE).
Protocolos para la Conexión de Vías
Frente a hipótesis que apuntaban a un procedimiento técnico erróneo debido a la unión de carriles de distinta antigüedad (uno de 2023 y otro de 1989), ADIF defiende el método empleado. Para la soldadura entre el carril del nuevo desvío (R350H) y el tramo ya existente (R260), se utilizó la carga del acero de grado 260. Esta técnica, según la entidad, asegura una mayor capacidad de absorción de esfuerzos al considerar la menor resistencia de los materiales involucrados, garantizando la uniformidad y seguridad de la unión conforme a las directrices vigentes.
El Rigor de los Estándares de ADIF
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha corroborado la versión de ADIF, confirmando que no hubo modificaciones en el contrato y que la normativa interna fue aplicada directamente. La estricta adhesión a estos protocolos técnicos es esencial para la fiabilidad de la infraestructura y para mantener la confianza en la operación ferroviaria. La validación de estos procesos subraya la importancia de los estándares de calidad y seguridad en un sistema de transporte tan crítico como el ferroviario.


