Irán denuncia «grave violación» del alto el fuego tras ataques de Israel en Líbano
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Saeed Khatibzadeh, calificó este jueves como una «grave violación» los bombardeos ejecutados por Israel en territorio libanés el pasado miércoles. Según el alto cargo iraní, estas acciones militares contravienen los términos del alto el fuego recientemente acordado entre Teherán y Estados Unidos, el cual incluye una tregua de dos semanas y la reapertura estratégica del estrecho de Ormuz.
Durante una entrevista concedida a la cadena británica BBC, Khatibzadeh instó a la administración estadounidense a ejercer control sobre sus aliados para preservar la estabilidad del pacto. «No se puede pedir un alto el fuego, aceptar términos y condiciones y luego que tu aliado inicie una masacre», señaló el viceministro, quien enfatizó que la paz y la guerra son conceptos «mutuamente excluyentes» en el actual contexto diplomático.
El balance de la ofensiva israelí, descrita por la Defensa Civil libanesa como una oleada de ataques sin precedentes, asciende a 254 personas fallecidas y 1.165 heridos. Aunque las fuerzas de Israel justificaron la operación como una ofensiva contra más de 100 objetivos pertenecientes al grupo Hezbolá, los reportes desde el terreno indican que los impactos alcanzaron diversas zonas residenciales, convirtiéndose en el episodio más letal desde el pasado 2 de marzo.
La comunidad internacional ha reaccionado ante el incremento de la tensión en la región. La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, solicitó formalmente que el Líbano sea incluido de manera explícita en el acuerdo de cese de hostilidades entre Estados Unidos e Irán. Cooper advirtió que la escalada militar es «profundamente perjudicial» y supone un riesgo inminente de desestabilización para la totalidad de Oriente Medio si no se detienen las acciones de fuerza.
Desde la cancillería iraní se reiteró el llamado a que todos los actores regionales respeten los términos de la tregua. El acuerdo diplomático vigente busca reducir la intensidad del conflicto y permitir el flujo comercial en zonas marítimas críticas, un objetivo que, según las autoridades de Teherán, se ve amenazado por la reciente actividad bélica en el Líbano, la cual Khatibzadeh llegó a calificar como una «especie de genocidio».


