La compañía pública española Navantia ha formalizado un acuerdo estratégico con la Dirección General de Astilleros Navales Turcos (TGM) para garantizar el mantenimiento y la operatividad del buque anfibio TCG Anadolu. El contrato, firmado el pasado 8 de abril en las instalaciones de TGM en Ankara, consolida la relación industrial de defensa entre ambos países y asegura el soporte técnico de una unidad naval basada íntegramente en ingeniería española.
El convenio tendrá una duración inicial de tres años, con la posibilidad de ser prorrogado por un periodo idéntico. Según los términos establecidos por las partes, Navantia proporcionará servicios integrales que incluyen el mantenimiento y reparación de sistemas, soporte técnico tanto presencial como remoto, actualización de la documentación técnica y programas de formación especializada. El marco contractual se ha definido bajo criterios de flexibilidad, permitiendo a la Armada de Turquía solicitar intervenciones periódicas o específicas según las necesidades de operatividad de los sistemas y equipos del buque.
El TCG Anadolu es un buque multipropósito con dique inundable (LHD, por sus siglas en inglés) que fue construido en los astilleros de Sedef, en Estambul, mediante un proceso de transferencia de tecnología desde España. El diseño del navío se basa en el LHD Juan Carlos I, buque insignia de la Armada española, y guarda similitud con las unidades de la clase Canberra y Adelaida suministradas anteriormente por Navantia a la Marina Real Australiana.
La firma del acuerdo estuvo a cargo de Alfonso Valea González, director comercial de Navantia para Europa y Turquía, y de Emre Dinçer, director general de TGM. Durante el acto, ambos directivos destacaron la continuidad de la relación entre la empresa pública y las autoridades turcas, que ya mantenían un acuerdo vigente desde 2023 para el suministro de repuestos. Navantia ya había participado en la fase de construcción original del Anadolu mediante el suministro de cinco grupos diésel-generadores y el sistema integrado de control de plataforma.
Este paso administrativo refuerza los lazos comerciales en un sector donde el Gobierno de Turquía ha mostrado interés recurrente en ampliar sus capacidades navales. Aunque en años anteriores el presidente Recep Tayyip Erdogan planteó la posibilidad de construir una segunda unidad anfibia de capacidades superiores, las restricciones presupuestarias y la situación económica de la región han ralentizado dichos proyectos. Ante este escenario, la cooperación industrial española se ha centrado en el sostenimiento de la flota actual y en la oferta de nuevos desarrollos tecnológicos.
En el marco de las relaciones bilaterales, el Gobierno de España ha mantenido abiertas las vías de colaboración para futuros proyectos de exportación. Durante los últimos encuentros diplomáticos, se ha puesto a disposición de las autoridades turcas la tecnología de los nuevos submarinos de la clase S-80 y de las fragatas F110, actualmente en producción para la Armada española, como parte del portafolio de defensa que Navantia ofrece para la modernización de las fuerzas navales de Turquía.


