Albares defiende la independencia de los líderes religiosos frente a las críticas de Donald Trump
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha manifestado este jueves su firme rechazo a que los representantes políticos interfieran en el ámbito de la religión. Estas declaraciones se producen tras las recientes críticas vertidas por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el papa León XIV, a quien el ministro español ha respaldado en su labor de mediación internacional y llamamiento a la paz.
Durante una comparecencia ante los medios de comunicación en el Instituto Cervantes, Albares subrayó que el poder político no debe condicionar los mensajes de los líderes religiosos. El jefe de la diplomacia española calificó como «completamente criticable» el hecho de que un dirigente político ataque a una autoridad eclesiástica, defendiendo el derecho fundamental de estos últimos a expresarse libremente sobre la actualidad global.
El ministro enfatizó su coincidencia con la postura del Pontífice respecto a los conflictos bélicos en Oriente Próximo y otras regiones del mundo. Según Albares, el Gobierno de España comparte plenamente el deseo de paz y la apuesta por el diálogo que promueve el Vaticano. «Es un firme defensor de la libertad religiosa», señaló el ministro, destacando que el Papa representa el sentir de millones de personas cuando se expresa como cabeza de la Iglesia Católica.
La controversia se originó tras las afirmaciones de Donald Trump, quien en fechas recientes acusó al Pontífice de mostrarse «débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior». Ante estas declaraciones, Albares insistió en que el papel de los políticos debe mantenerse al margen de las directrices y opiniones de las instituciones religiosas, respetando su autonomía y su función social en la escena internacional.
Posteriormente, durante la presentación del libro «Viaje a un Nuevo Mundo», el titular de Exteriores reiteró que España mantiene una alineación estratégica con la Santa Sede en lo referente a la desescalada de tensiones internacionales. Albares definió a España como uno de los países más comprometidos con el pacifismo en el sur de Europa, asegurando que los valores de concordia defendidos por el Papa son plenamente compatibles con la política exterior del Estado español.
Finalmente, el ministro concluyó que los ataques personales a líderes religiosos por sus posicionamientos éticos o políticos no contribuyen a la estabilidad necesaria en las relaciones internacionales, reafirmando el compromiso del Gobierno con el respeto institucional y la libertad de expresión de las autoridades espirituales.


