Las autoridades de Bulgaria incautan cerca de 300.000 euros destinados a la compra de votos
El Gobierno de Bulgaria informó este viernes sobre la incautación de más de 295.000 euros en las últimas 24 horas, fondos que, según las investigaciones preliminares, estaban destinados a la compra de sufragios para las elecciones parlamentarias anticipadas de este domingo. Este proceso electoral representa la octava convocatoria legislativa que afronta el país balcánico en los últimos cinco años, en un marco de prolongada inestabilidad política.
El ministro del Interior, Emil Dechev, detalló que la operación de mayor envergadura tuvo lugar en la ciudad costera de Varna, donde se decomisaron aproximadamente 200.000 euros distribuidos en sobres. Durante la intervención, los agentes localizaron listas con datos personales de ciudadanos presuntamente integrados en una red de captación de votos. Las autoridades confirmaron la implicación de un concejal de una localidad vecina en esta estructura ilícita.
En el marco de estas actuaciones, la Policía ha interrogado a 152 personas sospechosas de haber recibido compensaciones económicas a cambio de su apoyo a una formación política cuya identidad no ha sido revelada por las instituciones. De este grupo, cuatro personas han sido arrestadas. Simultáneamente, otros operativos realizados en diversas regiones del país permitieron la interceptación de 95.000 euros adicionales vinculados a delitos electorales.
Este balance se suma a las acciones policiales registradas el pasado martes, cuando se reportó la confiscación de un millón de euros. Asimismo, el Ejecutivo búlgaro emitió una advertencia sobre la presencia de una cantidad significativa de divisas falsas en circulación destinadas al mismo fin fraudulento. Desde el inicio de la campaña electoral, el número total de detenciones relacionadas con delitos contra el derecho al sufragio asciende a 300 personas.
Bulgaria, identificada por los organismos internacionales como uno de los Estados con mayores índices de pobreza y percepción de corrupción dentro de la Unión Europea, enfrenta este domingo unos comicios donde el expresidente nacionalista Rumen Radev figura como principal favorito. No obstante, persiste la incertidumbre sobre si el resultado permitirá conformar un Gobierno estable o si el estancamiento político derivará en una nueva convocatoria a las urnas tras el periodo estival.
Las prácticas de coacción y compra de votos en el país suelen implicar ofrecimientos que oscilan entre los cincuenta y cien euros, así como ayudas en especie. Las autoridades mantienen el despliegue de seguridad para garantizar la integridad del proceso electoral en un contexto donde la desconfianza ciudadana hacia las instituciones continúa siendo un desafío central para la democracia búlgara.


