México y España normalizan relaciones diplomáticas en el marco de la Cumbre de Barcelona
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, sostuvieron este sábado un encuentro bilateral en Barcelona que simboliza la normalización de los vínculos entre ambas naciones. En el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, ambos mandatarios coincidieron en señalar que, a pesar de las recientes tensiones diplomáticas, la relación bilateral se mantiene sólida y proyecta una agenda de colaboración conjunta hacia el futuro.
Durante la reunión, que se prolongó por espacio de casi una hora, los mandatarios abordaron temas de la agenda global, la relación estratégica entre la Unión Europea y México, así como el fortalecimiento de los lazos económicos, sociales y culturales. Fuentes gubernamentales destacaron la «gran sintonía» entre Sheinbaum y Sánchez, quienes reafirmaron su compromiso con los valores democráticos que congregan estos días a diversos jefes de Estado en la capital catalana.
La visita de Sheinbaum a España, la primera desde su toma de posesión, se produce tras un periodo de distanciamiento motivado por las peticiones mexicanas de una disculpa formal por los agravios de la conquista. La mandataria mexicana valoró positivamente las recientes palabras del rey Felipe VI, quien reconoció la existencia de «mucho abuso» durante dicho periodo histórico. No obstante, Sheinbaum subrayó ante Sánchez la importancia de continuar trabajando en el reconocimiento de la grandeza de las culturas originarias de México, punto en el que el presidente español manifestó su acuerdo.
En el ámbito de la cooperación multilateral, la presidenta de México extendió una invitación formal a Pedro Sánchez para visitar el país norteamericano en 2025, con el fin de participar en una nueva cumbre internacional. Asimismo, se anunció que México se ha ofrecido como sede oficial para la Cumbre en Defensa de la Democracia de 2027, propuesta que fue agradecida públicamente por el Gobierno español ante el plenario, donde también estuvieron presentes mandatarios de Brasil, Colombia, Uruguay y Sudáfrica.
A pesar de que Sheinbaum había respaldado previamente la exclusión del monarca español de su ceremonia de investidura en 2024 ante la falta de disculpas por la conquista, ambos gobiernos aseguran ahora que la relación diplomática nunca se rompió formalmente. El acercamiento actual, según explicaron las delegaciones, responde a una nueva etapa de diálogo que busca encauzar la tirantez histórica mediante el reconocimiento mutuo y la colaboración en desafíos comunes.
Finalmente, la presidenta mexicana aclaró que, si bien se ha constatado un acercamiento con el Gobierno de España y con la Corona, por el momento no se ha planteado una reunión formal con el rey Felipe VI. La prioridad de la agenda bilateral se mantiene centrada en estrechar los lazos institucionales y en el éxito de los foros internacionales en defensa de la estabilidad democrática regional.


