Persisten las operaciones militares en el sur del Líbano pese al acuerdo de cese de hostilidades
A casi cinco días de la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel y el Líbano, se han registrado nuevas acciones militares y demoliciones de infraestructura en la región meridional libanesa. Los informes provenientes de la zona indican que las tropas israelíes mantienen su presencia en diversos puntos estratégicos, realizando maniobras que han sido señaladas por medios locales como violaciones a los términos del cese de hostilidades acordado recientemente.
Según reportes de la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN) y fuentes en el terreno, durante la madrugada de este martes se llevaron a cabo operaciones de demolición controlada en la localidad de Khiam, un enclave de relevancia táctica cercano a la frontera. Asimismo, se notificaron bombardeos en la zona de Wadi al Hujair y ataques de artillería en las poblaciones de Kfar Chouba y Kounin, además de incidentes con armas automáticas en los municipios de Chamaa y Tayr Harfa.
El balance técnico del Centro Nacional para Peligros Naturales y Alerta Temprana del Líbano contabilizó, entre la medianoche del jueves y el mediodía del domingo, un total de 220 violaciones del acuerdo. Este registro detallado incluye 52 ataques de artillería, 15 incidentes con ametralladoras y siete bombardeos, lo que refleja la complejidad de la situación sobre el terreno pese al compromiso inicial de las partes de detener las hostilidades.
En el ámbito diplomático, el proceso de diálogo directo se ha desarrollado bajo la mediación de Washington, excluyendo formalmente la participación de la organización Hezbolá. Israel y el Líbano pactaron una tregua operativa de diez días con el fin de avanzar hacia una solución detallada a largo plazo. Se prevé que el próximo encuentro entre las delegaciones se celebre este jueves para abordar los mecanismos de verificación y cumplimiento del pacto.
No obstante, la consolidación de la paz enfrenta obstáculos significativos ante la negativa israelí a evacuar de forma inmediata el territorio libanés ocupado. Las autoridades militares han reiterado sus llamamientos a la población desplazada para que no regrese a las localidades de la franja meridional, donde se pretende establecer una zona de amortiguación. Esta postura, sumada a la destrucción deliberada de viviendas en áreas como Naqoura y Al Bayada, condiciona la estabilidad del proceso de negociación en curso.


