Rufián califica de «racismo» la cláusula de «prioridad nacional» del pacto entre PP y Vox en Extremadura
El portavoz de Esquerra Republicana (ERC) en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, ha expresado este miércoles su firme rechazo al concepto de «prioridad nacional» integrado en el acuerdo de gobierno de Extremadura suscrito por el Partido Popular y Vox. En declaraciones realizadas en los pasillos de la Cámara Baja, el parlamentario calificó de «racistas» a los promotores de esta medida y cuestionó la legitimidad de tales postulados en el marco democrático.
Al ser preguntado por la constitucionalidad del acuerdo alcanzado en la comunidad extremeña, Rufián aseguró que, más allá del encaje jurídico, la defensa de la prioridad por origen nacional en el acceso a servicios o ayudas no debería ser considerada «ni decente ni legal». El diputado de ERC vinculó directamente estas políticas con actitudes discriminatorias, señalando específicamente a las formaciones lideradas por Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.
Durante su intervención, el portavoz republicano recurrió a argumentos de carácter histórico y antropológico para cuestionar las tesis de «pureza» que, a su juicio, subyacen en estos discursos. Rufián recordó que España ha sido históricamente «la cuna de mucha mezcla» y calificó de sorprendente que ciertos sectores políticos reivindiquen una identidad homogénea. En este sentido, ironizó al señalar que hay ciudadanos que guardan más similitudes con figuras históricas como Abderramán II que con el Cid Campeador.
Asimismo, el representante de Esquerra Republicana admitió que este tipo de debates sobre la identidad y la prioridad de los nacionales frente a los extranjeros también se manifiestan en otros territorios. «También en Cataluña pasa», reconoció el diputado, en referencia a la aparición de discursos similares en el panorama político catalán, aunque centró su crítica actual en la institucionalización de estas cláusulas en los pactos de gobierno autonómicos.
Estas declaraciones se producen en un momento de intenso debate parlamentario sobre la gestión migratoria y el acceso a los recursos públicos. La reacción de Rufián coincide con la ofensiva política de Vox para forzar al Partido Popular a posicionarse de manera explícita sobre la aplicación de la «prioridad nacional» en todas aquellas instituciones donde ambas formaciones mantienen acuerdos de coalición o de investidura.


