Sánchez defiende la regularización de migrantes para fortalecer el reconocimiento de derechos en Cataluña y España
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este miércoles en la sesión de control al Ejecutivo la medida de regularización de personas migrantes, asegurando que esta iniciativa tiene como objetivo fundamental el reconocimiento de derechos. Durante su intervención en el Congreso de los Diputados, el jefe del Ejecutivo ha sostenido que la normalización de la situación administrativa de estas personas contribuirá a mejorar el desarrollo social tanto de Cataluña como de España.
La postura del presidente se produjo en respuesta a una pregunta parlamentaria de la portavoz de Junts per Catalunya, Míriam Nogueras, quien cuestionó las formas y el impacto de esta medida. Sánchez argumentó que la labor del Gobierno de coalición se justifica por la necesidad de avanzar en la integración de quienes ya residen y trabajan en el territorio nacional, calificando el proceso como una «normalización» necesaria para el progreso del país.
Debate sobre la soberanía y el impacto económico
Uno de los puntos más destacados de la comparecencia fue la mención de Sánchez a las entidades territoriales. El presidente afirmó que esta medida hará de Cataluña y de España «países mejores», empleando dicho término para referirse a ambos ámbitos. En su argumentación, cuestionó la reticencia de Junts ante el reconocimiento de derechos de ciudadanos que, según sus palabras, ya contribuyen de manera activa al desarrollo económico y social del Estado.
Por su parte, Míriam Nogueras expresó un rechazo frontal a la ejecución de la medida, acusando al Gobierno de haber aprobado la regularización «por la puerta de atrás». La portavoz de Junts denunció lo que considera una imposición por parte del Ejecutivo central, señalando que la medida carece de una memoria económica que contemple la financiación de los servicios públicos que las administraciones locales y autonómicas deben proveer.
Críticas de Junts a la gestión del Ejecutivo
Nogueras subrayó en su intervención que, a juicio de su formación, el Gobierno central «invita», pero son los ciudadanos de Cataluña quienes finalmente «pagan y padecen» las consecuencias presupuestarias de estas decisiones. Según la portavoz, este tipo de políticas terminan por «empobrecer» a las clases medias al no ir acompañadas de los recursos necesarios para gestionar el incremento de la demanda de servicios básicos.
Sánchez, en su réplica final, insistió en que la política migratoria del Gobierno busca la cohesión y el cumplimiento de los estándares internacionales de derechos humanos. Asimismo, enmarcó la acción de su gabinete frente a los acuerdos alcanzados en otros territorios entre el Partido Popular y Vox, defendiendo la necesidad de una agenda progresista en materia de extranjería e integración social.


