La Comisión Europea propone un observatorio de combustible y el reparto de queroseno ante la crisis en Oriente Medio
La Comisión Europea ha presentado este miércoles una serie de recomendaciones en materia energética destinadas a mitigar el impacto del encarecimiento de los precios y garantizar el suministro ante la inestabilidad en Oriente Medio. Entre las medidas propuestas por el Ejecutivo comunitario destaca la creación de un mecanismo de coordinación para que los Estados miembros de la Unión Europea puedan compartir reservas de queroseno y la puesta en marcha de un Observatorio de Combustible para supervisar los niveles de almacenamiento y producción en los Veintisiete.
La iniciativa busca optimizar la distribución de combustible de aviación entre los países socios para asegurar la operatividad de todos los aeropuertos de la región. Según la comunicación presentada por Bruselas, la Comisión coordinará con los Gobiernos nacionales, los proveedores y el sector aeronáutico la búsqueda de fuentes de abastecimiento alternativas. «Estamos preparados para emprender más acciones si la situación empeora», ha señalado Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, durante la presentación de las medidas.
Uno de los pilares del plan es el nuevo Observatorio de Combustible, que tendrá como función principal el seguimiento detallado de la producción, las importaciones, las exportaciones y los niveles de reservas de combustibles para el transporte. El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, ha advertido de que algunas estimaciones apuntan a posibles problemas de escasez en un plazo de cuatro a cinco semanas, lo que justifica la necesidad de disponer de información precisa para gestionar eventuales liberaciones de reservas de emergencia.
Actualmente, la Unión Europea cuenta con capacidad para refinar el 70% del queroseno que consume, pero las dinámicas comerciales obligan a importar el 40% del combustible utilizado por su flota aérea. De esa cantidad importada, la mitad transita por el estrecho de Ormuz, lo que aumenta la vulnerabilidad del sector ante los conflictos en la zona. Aunque los Estados miembros tienen la obligación legal de mantener reservas de petróleo para 90 días, la normativa les permite decidir la proporción entre crudo y productos refinados, lo que genera una falta de visibilidad sobre la disponibilidad inmediata de queroseno en cada país.
En el contexto español, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha afirmado que España se encuentra en una «posición privilegiada» gracias a su capacidad de refino, contando con ocho plantas operadas por Repsol, Moeve y BP. Pese a ser un importador neto de queroseno para cubrir su alta demanda interna, Aagesen ha propuesto explorar formas de solidaridad europea, como la creación de una plataforma de compras conjuntas inspirada en el modelo aplicado con el gas natural para fortalecer el poder de negociación de la Unión.
Respecto al impacto en la aviación, la Comisión ha recordado que existe margen de flexibilidad dentro de la normativa vigente para que las aerolíneas gestionen sus franjas horarias de vuelo (slots) ante el alza de costes. Grupos como KLM o Lufthansa ya han anunciado suspensiones de rutas por falta de rentabilidad económica ante los precios actuales. No obstante, el comisario de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, ha puntualizado que Bruselas no considera justificado el uso de «billetes dinámicos» basados en el precio del combustible, al no considerarlo una causa de fuerza mayor que exima de las responsabilidades habituales hacia los pasajeros.
Finalmente, el Ejecutivo comunitario ha subrayado que la situación actual, aunque requiere vigilancia y coordinación reforzada, no compromete la seguridad de los viajes en Europa para la próxima temporada estival. El plan de contingencia se mantendrá en fase de monitorización a través del nuevo observatorio, permitiendo identificar rápidamente cualquier déficit regional y orientar medidas específicas para mantener un equilibrio en el reparto de combustible en todo el territorio de la Unión.


