El Departamento de Justicia de EE. UU. restablece el pelotón de fusilamiento y agiliza las ejecuciones federales
El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este viernes la implementación de un nuevo protocolo nacional sobre la pena de muerte que contempla la restitución del pelotón de fusilamiento como método de ejecución. La medida, que busca simplificar los procedimientos internos para acelerar los procesos judiciales en casos de pena capital, marca un cambio estructural en la política penitenciaria y judicial de la administración federal.
El fiscal general interino, Todd Blanche, justificó la decisión a través de un comunicado oficial, señalando que la gestión anterior no cumplió con el deber de aplicar el castigo máximo contra los criminales considerados más peligrosos, tales como terroristas y asesinos de menores o efectivos policiales. El nuevo marco normativo pretende, según el Departamento, fortalecer la capacidad disuasoria del sistema judicial y ofrecer resolución a las familias de las víctimas.
Dentro de las reformas propuestas, las autoridades someterán a consideración una norma que faculte a los estados para agilizar la revisión federal de hábeas corpus. Esta modificación técnica tiene como objetivo reducir en varios años el intervalo transcurrido entre la condena definitiva y la ejecución de la sentencia, optimizando los tiempos del derrotero judicial en los casos de pena capital estatales.
Asimismo, el Gobierno ha restablecido el uso del pentobarbital como agente letal, retomando el protocolo adoptado originalmente durante el primer mandato de Donald Trump. Aunque informes de la administración previa sugerían que esta sustancia podía provocar edema pulmonar y sensaciones de asfixia, el nuevo reporte del Departamento de Justicia concluye que su uso es compatible con la Octava Enmienda de la Constitución. El texto sostiene que no existe evidencia concluyente de que los reclusos experimenten dolor asociado a este método.
La nueva regulación también introduce restricciones procesales para los condenados, prohibiendo la presentación de peticiones de clemencia hasta que las decisiones judiciales en la apelación directa y el primer recurso colateral sean definitivas. De forma complementaria, el plan contempla la posibilidad de ampliar el actual corredor de la muerte o construir un centro de ejecución adicional para permitir una mayor diversidad en los métodos aplicados.
Hasta el momento, solo los estados de Idaho, Mississippi, Oklahoma, Carolina del Sur y Utah utilizaban el pelotón de fusilamiento en sus jurisdicciones locales. En Idaho este funciona como método principal, mientras que en los otros estados queda a elección del recluso. Con la entrada en vigor de este protocolo, el Departamento de Justicia busca uniformar y dinamizar la aplicación de la pena máxima a nivel federal.


