Israel califica de «sesgada» la postura de España y advierte de un aumento del antisemitismo en el país
La encargada de negocios y embajadora en funciones de Israel en España, Dana Erlich, ha manifestado su rechazo a la política exterior dirigida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en relación con el conflicto en Oriente Próximo. Según la diplomática, la insistencia del Ejecutivo español para que la Unión Europea suspenda el acuerdo de asociación con el Estado hebreo responde a un enfoque «distorsionado» que, a su juicio, resta relevancia a España como actor mediador en la región.
Erlich ha señalado que la postura adoptada por el Palacio de la Moncloa y el Ministerio de Asuntos Exteriores es «desproporcionada» al centrar sus críticas exclusivamente en Israel. La representante diplomática lamentó la ausencia de condenas explícitas por parte del Gobierno de España hacia las acciones de Hezbolá y Hamás, citando específicamente el incumplimiento de altos el fuego y la negativa de estas organizaciones a deponer las armas.
Desde la perspectiva de la Embajada israelí, el discurso político de ciertos sectores oficiales está teniendo una repercusión directa en la seguridad ciudadana. Erlich advirtió sobre un incremento del antisemitismo en las calles españolas, señalando que los ciudadanos israelíes y los miembros de las comunidades judías están desapareciendo de la esfera pública por temor a agresiones verbales y físicas. Según la diplomática, el clima actual está obligando a suspender eventos culturales y deportivos al no poder garantizarse la seguridad de los asistentes.
En cuanto al posicionamiento de España dentro del marco europeo, la jefa de misión afirmó que la mayoría de los países de la Unión Europea y de la OTAN no comparten la visión de Madrid. En este sentido, vinculó la seguridad de Israel con la de otros aliados occidentales, comparando el uso de tecnología iraní en los ataques contra su país con la utilización de drones de la misma procedencia por parte de Rusia en el conflicto de Ucrania.
La representante israelí también se refirió a la aparente contradicción entre la retórica gubernamental y las relaciones comerciales. A pesar del anunciado veto a las operaciones militares, Erlich recordó que el comercio bilateral continúa, especialmente en sectores tecnológicos y de seguridad. Subrayó que la tecnología israelí es fundamental para la seguridad de los ciudadanos españoles y calificó de perjudicial para España cualquier intento de boicot en este ámbito.
Finalmente, la diplomática cuestionó la legitimidad de las flotillas de ayuda humanitaria que parten desde puertos españoles hacia Gaza. Según Erlich, estas iniciativas son utilizadas de forma «cínica» con fines publicitarios y mantienen vínculos con organizaciones como Hamás. Instó al Gobierno español a centrar sus esfuerzos diplomáticos en exigir que los grupos armados cumplan con las condiciones internacionales para un alto el fuego si desea recuperar un papel influyente en la resolución del conflicto.
A pesar de calificar el momento actual como un «momento difícil» en las relaciones bilaterales, Erlich reiteró su disposición a mantener abiertos los canales de comunicación con el Ministerio de Asuntos Exteriores, supeditando la mejora de los vínculos diplomáticos a un cambio en el relato oficial de España.


