La psiquiatra Marian Rojas Estapé sistematiza diez hábitos para el fortalecimiento del bienestar emocional
La doctora Marian Rojas Estapé, psiquiatra y especialista en salud mental, ha presentado un marco de acción basado en diez pilares fundamentales para la gestión del equilibrio psicológico. Según la facultativa, el bienestar emocional no debe entenderse como un estado azaroso o permanente, sino como el resultado de una práctica deliberada y diaria de hábitos fundamentados en la evidencia clínica y neurocientífica.
Bajo la premisa de que la felicidad es una construcción derivada de decisiones conscientes, Rojas Estapé destaca como primer punto la necesidad de regular el cortisol, la hormona vinculada al estrés. La especialista advierte que la sobreexposición a estímulos negativos, como el consumo excesivo de noticias y la hiperconectividad digital, deteriora la salud sistémica, por lo que recomienda priorizar espacios de desconexión para proteger el sistema nervioso.
En el ámbito de las necesidades biológicas básicas, la psiquiatra subraya el descanso y la actividad física como elementos innegociables. El sueño es definido como un proceso fisiológico crítico para la consolidación de la memoria y la regulación del ánimo, mientras que el ejercicio físico es presentado como una herramienta de estabilización emocional gracias a la liberación de endorfinas y su capacidad para moderar la respuesta al estrés.
La gestión cognitiva ocupa una parte central de su propuesta. Rojas Estapé enfatiza la importancia de cuestionar los pensamientos automáticos negativos y practicar la atención plena para evitar la rumiación sobre el pasado o la ansiedad por el futuro. Acompañando este proceso, la doctora señala que el ejercicio consciente de la gratitud permite reorientar el sistema de atención del cerebro hacia aspectos positivos, contrarrestando sesgos cognitivos naturales.
En cuanto a la dimensión social y existencial, el decálogo incluye el cultivo de vínculos personales de calidad y la búsqueda de un propósito vital. Para la experta, las relaciones humanas sólidas actúan como protectores ante la adversidad, mientras que tener un sentido de dirección aporta resiliencia. Asimismo, destaca la relevancia de desarrollar tolerancia a la frustración en un entorno social caracterizado por la demanda de gratificación inmediata.
Finalmente, la propuesta metodológica concluye con la necesidad de mantener una coherencia interna entre el pensamiento, la emoción y la acción. Según el enfoque clínico de Rojas Estapé, la alineación de estos tres ejes disminuye el conflicto interno y aumenta la sensación de integridad personal, consolidando un modelo de salud mental basado en la responsabilidad individual y el entrenamiento cotidiano de las facultades emocionales.


