El PSOE de Extremadura rinde homenaje póstumo a Guillermo Fernández Vara en su Congreso Extraordinario
El Congreso Extraordinario del PSOE de Extremadura, celebrado este sábado, ha estado marcado por un solemne y emotivo homenaje a Guillermo Fernández Vara, quien fuera secretario general de la federación socialista y presidente de la Junta de Extremadura. Los delegados y asistentes recordaron la figura del líder político, fallecido el pasado mes de octubre, con una prolongada ovación que subrayó el peso institucional y orgánico de su trayectoria en la región.
El acto central del reconocimiento consistió en la proyección de un documento audiovisual dedicado a los militantes fallecidos, acompañado por la interpretación de la cantante Pilar Boyero. Bajo el lema «Nadie muere del todo mientras vive en el recuerdo», el tributo culminó con un vídeo biográfico de Fernández Vara que recogía extractos de sus discursos, centrados principalmente en la defensa de la igualdad social y el papel del socialismo en la construcción de servicios públicos.
Guillermo Fernández Vara falleció a los 66 años tras haber luchado contra un proceso oncológico desde el año 2023. Hasta el momento de su deceso, el político extremeño ocupaba la vicepresidencia segunda del Senado, cargo al que accedió tras una dilatada carrera en la administración autonómica, donde ejerció como presidente de la Junta de Extremadura en dos etapas diferenciadas, consolidándose como una de las figuras de referencia del socialismo español contemporáneo.
Natural de Olivenza (Badajoz), Fernández Vara combinó su vocación médica con la gestión pública. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Cádiz, desarrolló una etapa profesional como médico forense de reconocido prestigio. En este ámbito, destaca su intervención técnica en episodios de la crónica judicial española como el análisis psiquiátrico de los responsables del crimen de Puerto Hurraco en 1990, antes de dar el salto definitivo a la política institucional a mediados de la década de los noventa.
En su progresión dentro del organigrama de la Junta de Extremadura, asumió responsabilidades de alta gestión como la Consejería de Bienestar Social en 1999 y, posteriormente, la Consejería de Sanidad y Consumo. Desde estos departamentos, el dirigente oliventino impulsó la modernización de las infraestructuras sanitarias de la región y promovió activamente políticas de atención a la dependencia, que se convirtieron en el eje central de su legado político en la comunidad autónoma.


