La inversión en inteligencia artificial impulsa una nueva oleada de despidos globales en 2026
El mercado laboral tecnológico y de servicios profesionales atraviesa una fase de reestructuración profunda durante el primer cuatrimestre de 2026. La irrupción consolidada de la inteligencia artificial (IA) ha motivado una serie de despidos masivos en corporaciones multinacionales y firmas de consultoría, con un impacto directo en España que ya supera el millar de puestos de trabajo extinguidos. Esta tendencia responde a la doble necesidad de las compañías de liberar capital para inversiones milmillonarias en infraestructura tecnológica y de automatizar procesos operativos.
Según los datos registrados por el portal especializado Layoffs.fyi, el sector tecnológico ha contabilizado más de 90.000 salidas en lo que va de año. Solo en el mes de marzo se anunciaron 45.800 despidos a nivel mundial, una cifra impulsada por el ajuste de Oracle, que concentró 30.000 bajas en un esfuerzo por reducir costes operativos frente a la expansión de sus centros de datos para IA. Este patrón se repite en otras grandes tecnológicas como Amazon, que inició el año con una reducción de 16.000 empleos, y Meta, que prevé una nueva ronda de ajustes que afectará a 8.000 empleados.
Impacto en el sector de la consultoría en España
En el ámbito nacional, la onda expansiva de estos reajustes ha alcanzado con fuerza al sector de la consultoría esta semana. Las firmas francesas Capgemini e Inetum han anunciado procesos de despido colectivo en sus delegaciones españolas que afectarán a más de 1.100 trabajadores. Específicamente, Capgemini prevé la salida de 748 empleados, mientras que Inetum contempla el recorte de algo más de 400 puestos de trabajo. Estos ajustes se producen en un contexto de reorientación de los modelos de negocio hacia servicios donde la IA es el eje central de la competitividad.
Fernando Suárez, presidente del Consejo General de Colegios de Ingeniería en Informática, ha señalado que las compañías están reajustando sus plantillas mientras reorientan el talento hacia perfiles más especializados. Según Suárez, la automatización está incidiendo especialmente en áreas de desarrollo de software, atención al cliente, marketing y análisis de datos, lo que reduce la necesidad de determinados perfiles técnicos tradicionales que están siendo desplazados por herramientas de IA generativa.
Diversificación de los ajustes y respuesta sindical
La adopción de tecnologías avanzadas no se limita exclusivamente al sector de la computación. Microsoft ha implementado en Estados Unidos un programa de jubilación anticipada para 8.800 personas, mientras que Nike planea prescindir de 1.400 trabajadores de su área tecnológica. Por su parte, la empresa de logística UPS ha comunicado la eliminación de hasta 30.000 empleos, vinculando esta decisión a iniciativas de eficiencia y a la automatización de su red de distribución global.
Desde el ámbito sindical, la preocupación se centra en la justificación de estos procesos. José Varela, responsable de IA y digitalización de UGT, ha advertido sobre la necesidad de distinguir entre la sustitución directa por tecnología y el uso de la IA como un argumento retórico para facilitar despidos colectivos. Varela ha instado a que la regulación laboral no facilite estos procesos, señalando que, en muchos casos, se busca sustituir capital humano por sistemas automatizados bajo la premisa de reducir costes laborales de forma estructural.
Este escenario de 2026 consolida la transición iniciada el año anterior, donde la rentabilidad inmediata y la capacidad de inversión en hardware y modelos de lenguaje a gran escala se han convertido en las prioridades estratégicas de las juntas directivas, a menudo en detrimento del volumen de las plantillas globales.


