La gastronomía como vínculo generacional: la herencia culinaria de Víctor Manuel y Marina San José
El reconocido cantautor Víctor Manuel ha consolidado, a lo largo de las últimas décadas, una faceta pública vinculada a la alta gastronomía y la cocina tradicional, una pasión que ha encontrado continuidad en su hija, la actriz Marina San José. Este vínculo culinario, que el propio artista ha documentado en su obra literaria, se sitúa como el eje vertebrador de la relación familiar, diferenciándose del desinterés que su esposa, Ana Belén, ha manifestado históricamente por las artes del fogón.
La dedicación de Víctor Manuel por la cocina no se limita al ámbito doméstico. En 2019, el músico publicó «El gusto es mío», una biografía gastronómica donde recorre su trayectoria vital a través de los sabores y los productos de proximidad. Según ha relatado el propio autor, su aprendizaje comenzó en 1972, cuando inició la convivencia con Ana Belén. De una dieta basada en soluciones inmediatas, el artista evolucionó hacia una cocina de producto, marcada por sus raíces asturianas y la defensa del mercado local.
El relevo en los fogones y la experiencia en MasterChef
Marina San José ha emergido como la principal heredera de esta afición. A diferencia de su hermano David, la actriz ha mantenido una presencia constante en la cocina junto a su padre, interesándose por los tiempos de cocción, el uso de especias y la selección de materias primas. Esta inclinación la llevó a participar hace unos años en el certamen televisivo MasterChef Celebrity, donde puso a prueba los conocimientos adquiridos en el entorno familiar.
Para Víctor Manuel, la cocina representa un espacio de desconexión de la industria musical. El artista ha manifestado que el proceso de elaborar guisos lentos y platos de «cuchareo» le permite una gratificación distinta a la del escenario. En este contexto, la relación con su hija se fortalece a través de tradiciones compartidas, como la elaboración de mermeladas caseras o los almuerzos dominicales, que Marina define como «sagrados» debido al nivel de exigencia y calidad de los platos servidos.
Identidad y trayectoria profesional
Más allá de la gastronomía, Marina San José ha desarrollado una carrera sólida en la interpretación, participando en producciones de relevancia como «Amar en tiempos revueltos» y diversas obras teatrales. En sus inicios, la actriz optó por distanciarse de los apellidos paternos para evitar percepciones de nepotismo, una decisión que contó con el respaldo de sus progenitores. Con el tiempo, esa distancia profesional se ha transformado en una colaboración natural, manteniendo la cocina como el refugio privado donde se preserva la memoria familiar.
En el círculo íntimo del cantante, su afición es también una excepción. Según declaraciones del propio Víctor Manuel, figuras cercanas de su generación como Joan Manuel Serrat o Miguel Ríos no comparten este interés por la práctica culinaria, delegando la responsabilidad de los encuentros gastronómicos en la pericia del asturiano. De este modo, la cocina se confirma no solo como un pasatiempo, sino como una herramienta de cohesión y un legado cultural transmitido con éxito a la siguiente generación.


