La industria española de panadería y pastelería supera los 2.000 millones de euros de facturación en 2025
La industria española de panadería, bollería y pastelería ha alcanzado un hito histórico al superar por primera vez la barrera de los 2.000 millones de euros de facturación. Según los datos anuales presentados por la Asociación Española de la Industria de la Panadería, Bollería y Pastelería (Asemac), el sector registró una cifra de negocio de 2.001,63 millones de euros en 2025, lo que representa un incremento del 3,2% respecto al ejercicio anterior.
En términos de volumen, la producción de masas congeladas se situó en 980.876 toneladas, manteniendo una línea de estabilidad respecto a los registros del año precedente. Jorge de Saja, secretario general de Asemac, ha calificado estos resultados como el reflejo de un sector «sólido» que ha logrado preservar su capacidad productiva en un contexto económico exigente, logrando simultáneamente un crecimiento sostenido en el valor de sus ventas.
El balance sectorial subraya la transformación del modelo panadero tradicional hacia una industria dinámica. Según la dirección de la asociación, este avance se fundamenta en la inversión tecnológica, el compromiso con la sostenibilidad y la mejora de los perfiles nutricionales de los productos, factores que han permitido al sector adaptarse a las nuevas normativas y exigencias del mercado global.
Respecto al comportamiento del mercado interno, los datos de consumo en hogares muestran una tendencia al alza. El pan aumentó su presencia en la cesta de la compra con un crecimiento del 1,4% en volumen y un 3,2% en valor durante el último año móvil. Con una penetración cercana al 97% en los hogares, el producto consolida su papel esencial en la dieta de los consumidores españoles.
Desde el ámbito empresarial, Marta Cortés, directora de Marketing de Europastry, ha destacado que el crecimiento responde a un consumidor que busca autenticidad y calidad. Cortés señaló que la implementación de la tecnología del frío ha sido determinante para ofrecer productos frescos y sin aditivos, garantizando altos estándares de seguridad alimentaria y flexibilidad para atender las demandas del consumidor actual en cualquier momento del día.
Este informe de resultados confirma la resiliencia de la industria agroalimentaria española en sus categorías de panificación, que prevé mantener un recorrido de crecimiento positivo en los próximos ejercicios mediante la especialización y la innovación en sus procesos productivos.


