Aumentan a nueve los fallecidos tras un bombardeo en la localidad libanesa de Majdal Zoun
El Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública del Líbano informó este miércoles que la cifra de víctimas mortales tras el ataque israelí contra la localidad de Majdal Zoun, en el sur del país, se ha elevado a nueve personas. Entre los fallecidos se encuentran tres integrantes de la Defensa Civil Libanesa que realizaban labores de rescate, en lo que representa uno de los incidentes más letales registrados desde la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego hace casi dos semanas.
De acuerdo con el balance oficial proporcionado por las autoridades sanitarias, la acción militar en el distrito de Tiro dejó además un saldo de 17 heridos, entre los que se identificaron tres mujeres. Por su parte, el Ejército del Líbano confirmó que dos de sus soldados resultaron lesionados durante el bombardeo. La actualización de las cifras ocurre luego de que los equipos de emergencia completaran las tareas de remoción de escombros y atención primaria en la zona afectada.
La Defensa Civil denunció que los tres paramédicos fallecidos fueron alcanzados por el fuego mientras socorrían a las víctimas de una incursión previa en el mismo sector. Con estos decesos, el número de trabajadores del sector sanitario y de emergencias que han perdido la vida desde el inicio del conflicto en marzo supera ya el centenar, según los registros de las organizaciones de auxilio locales.
Este suceso se enmarca en un contexto de creciente inestabilidad tras el inicio de la tregua entre Israel y el Líbano. A pesar del cese de hostilidades formal, el territorio libanés ha continuado siendo escenario de operaciones militares y demoliciones masivas de viviendas en las zonas fronterizas del sur. Por su parte, el grupo chií Hezbolá ha retomado sus acciones armadas en respuesta a lo que describe como vulneraciones recurrentes de los términos del acuerdo por parte de las fuerzas israelíes.
La comunidad internacional mantiene la vigilancia sobre el cumplimiento del alto el fuego, mientras las autoridades libanesas evalúan los daños estructurales y humanos en las áreas de ocupación y conflicto reciente, donde la actividad militar persiste a pesar de los esfuerzos diplomáticos por estabilizar la región.


