Rosa Peral es trasladada a la prisión de Brians 1 tras detectarse presuntas faltas disciplinarias
Rosa Peral, condenada por el asesinato de un agente de la Guardia Urbana en 2017, ha sido trasladada este pasado martes desde el centro penitenciario de Mas d’Enric, en El Catllar (Tarragona), a la cárcel de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). El cambio de centro responde a la apertura de un expediente disciplinario motivado por un presunto plan para agredir a una funcionaria de prisiones, según han confirmado diversas fuentes del ámbito penitenciario.
La dirección de la prisión de Mas d’Enric inició el proceso sancionador hace varios meses tras recibir indicios de que Peral habría instado a otra interna a agredir físicamente a una trabajadora del centro. Si bien fuentes institucionales vinculan el traslado a estos problemas de convivencia, otros sectores del ámbito penitenciario sugieren que la decisión también obedece a criterios de gestión administrativa y política, dada la dilatada permanencia de la interna en el módulo tarraconense desde el año 2021.
Este movimiento supone el cuarto traslado de prisión para Peral desde que ingresó en el sistema penitenciario catalán hace nueve años. Con anterioridad, la reclusa ha pasado por las instalaciones de Wad-Ras y la propia Brians 1, en la mayoría de las ocasiones tras protagonizar incidentes con el personal de custodia o con otras internas. Su historial incluye un intento previo de agresión a la dirección de Wad-Ras y diversos incumplimientos de la normativa interna en otros centros donde ha cumplido condena.
La salida de Peral de Mas d’Enric pone fin a un periodo de tensiones con otra interna de alta notoriedad, Mari Ángeles Molina, conocida como «Angie», condenada por el asesinato de una mujer en 2008. Según informes internos, ambas reclusas mantenían una rivalidad constante por el liderazgo y el protagonismo dentro del módulo, lo que habría derivado en discusiones recurrentes que dificultaban el mantenimiento del orden en las zonas comunes del recinto penitenciario.
En el ámbito jurídico, Rosa Peral mantiene actualmente un litigio contencioso-administrativo contra la Generalitat de Cataluña. El objetivo de la condenada es obtener acceso al expediente penitenciario de Albert López, coautor del crimen, quien recientemente habría reconocido los hechos para facilitar su acceso a permisos de salida. Peral, que continúa defendiendo su inocencia y tiene un recurso pendiente de resolución en el Tribunal Supremo, busca utilizar dicho relato para intentar favorecer su estrategia de defensa judicial.
El caso, que ya contaba con un amplio seguimiento informativo, recuperó presencia mediática tras el estreno de una producción de ficción en una plataforma digital durante el pasado año. Ante este escenario, Peral ha interpuesto demandas por la presunta vulneración de sus derechos al honor y a la intimidad, reclamando compensaciones económicas. No obstante, estas acciones legales no han interferido en la ejecución de su condena de 25 años de prisión por el asesinato de Pedro Rodríguez.


