La Armada española lidera en Madrid el encuentro de 35 jefes de marinas europeas para reforzar la seguridad marítima
La ciudad de Madrid ha acogido la clausura del encuentro anual de Jefes de las Marinas Europeas (CHENS 26), un foro estratégico de alto nivel que ha reunido a los máximos responsables de 35 fuerzas navales, así como a representantes de la Unión Europea y la OTAN. Durante las jornadas del 6 y 7 de mayo, el evento se ha centrado en el análisis de la evolución del dominio marítimo como un pilar crítico para la defensa, el comercio internacional y la estabilidad energética global en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica.
La cita, organizada este año por la Armada española, contó con una destacada dimensión institucional que incluyó una audiencia ofrecida por el rey Felipe VI a los jefes de delegación en el Palacio Real. Este gesto ha sido interpretado como un respaldo a la relevancia del encuentro y al compromiso de España con la seguridad internacional. Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, subrayó durante su intervención que el ámbito marítimo ha dejado de ser exclusivamente un espacio para operaciones navales para convertirse en un entorno estratégico donde convergen la estabilidad económica, la conectividad digital y la competencia geopolítica.
El almirante general Antonio Piñeiro, jefe del Estado Mayor de la Armada, inauguró la sesión plenaria acompañado por el contraalmirante polaco Jarosław Ziemiański. Durante las jornadas, se desarrollaron más de 60 reuniones bilaterales encaminadas a estrechar la coordinación estratégica y avanzar en iniciativas de cooperación naval. El objetivo principal ha sido fomentar la interoperabilidad y una respuesta conjunta ante desafíos marítimos que, según los responsables navales, se presentan cada vez más complejos e interconectados.
Las conclusiones del foro CHENS 26 pusieron de manifiesto la necesidad de consolidar una «disuasión europea más sólida» basada en la cooperación multilateral y la eliminación de duplicidades. Los participantes coincidieron en que este tipo de reuniones son herramientas esenciales para sincronizar iniciativas y fortalecer la confianza mutua, favoreciendo una actuación más eficaz en el marco de las organizaciones internacionales de seguridad y defensa existentes.
En el marco de los paneles regionales dedicados al Báltico, el Mediterráneo, el mar Rojo y el Indo-Pacífico, se reafirmó de manera unánime la importancia de preservar la libertad de navegación y garantizar la seguridad de las líneas de comunicación marítima. Los jefes de las marinas europeas destacaron que el ámbito naval proporciona a las naciones una capacidad de respuesta inmediata y flexible, permitiendo generar efectos estratégicos rápidos en situaciones de crisis o conflicto.
Finalmente, el encuentro sirvió para abordar el impacto de las nuevas tecnologías en el combate naval. Se reiteró la importancia de continuar analizando las lecciones derivadas del conflicto en Ucrania, especialmente en lo relativo al empleo de sistemas no tripulados. Las sesiones concluyeron con un llamamiento a mantener respuestas integrales y coordinadas de toda la sociedad, subrayando que la cooperación naval es actualmente una necesidad estratégica urgente para asegurar la prosperidad y la estabilidad internacional.


