El co-líder de la asociación juvenil Revuelta, Pablo González Gasca, ha interpuesto una denuncia formal ante la Policía Nacional tras ser objeto de presuntos delitos de amenazas de muerte, coacciones y acoso. El denunciante sostiene haber sido víctima de una campaña de hostigamiento que culminó el pasado domingo con un intento de acceso violento a su domicilio particular por parte de un individuo vinculado a entornos del partido político Vox.
Según el texto de la denuncia, el incidente de mayor gravedad se produjo a las 7:00 horas, cuando el denunciado, identificado como F.E.C., se personó en la vivienda donde Gasca reside con su pareja. Durante aproximadamente 25 minutos, el sujeto habría golpeado violentamente la puerta con la intención de derribarla, profiriendo gritos e intimidaciones. A pesar de que se solicitó la presencia de la Policía Nacional, el presunto autor abandonó el lugar antes de que los agentes pudieran proceder a su detención, aunque el episodio quedó registrado en el correspondiente atestado.
El conflicto, de acuerdo con el relato del afectado, se originó a raíz de una disputa en redes sociales tras una manifestación de Falange el pasado 8 de mayo. González Gasca niega ser el administrador de la cuenta anónima contra la que se vertieron las amenazas originales, señalando que la atribución errónea de dicho perfil ha sido utilizada como pretexto para iniciar el hostigamiento físico. Tras el incidente en su domicilio, el denunciante afirma haber recibido varias llamadas telefónicas en las que el presunto agresor manifestó su intención de ejercer violencia física explícita contra él.
Pablo González Gasca desempeñó funciones profesionales en el departamento de marketing de Vox hasta diciembre del pasado año, momento en que fue despedido tras la apertura de un expediente disciplinario por supuestas filtraciones a la prensa. En un comunicado público, el dirigente de Revuelta ha lamentado que personas vinculadas a formaciones en las que militó anteriormente participen o normalicen dinámicas de acoso, señalamiento y presión personal contra su entorno familiar.
Este episodio se enmarca en un contexto de ruptura entre Revuelta y el entorno de Vox, acentuado tras el reciente archivo por parte de la Fiscalía de una denuncia por presunta desviación de fondos destinados a los damnificados por la DANA. Gasca ha instado a las organizaciones políticas y estructuras militantes a no amparar estas conductas violentas ni permitir que se utilicen siglas institucionales para justificar campañas de destrucción personal.


