Natalia Sánchez y Marc Clotet consolidan su vinculación con Cadaqués como refugio familiar y cultural
Los actores Natalia Sánchez y Marc Clotet han establecido la localidad gerundense de Cadaqués como su principal referente geográfico para la conciliación familiar y el descanso estival. La pareja, que mantiene una de las trayectorias más estables en el ámbito de la interpretación en España, ha integrado este enclave de la Costa Brava no solo como un destino vacacional, sino como un pilar fundamental en su proceso de arraigo a la cultura catalana tras el traslado de su residencia habitual desde Madrid.
La conexión de los intérpretes con este municipio del Alto Ampurdán deviene de la tradición familiar de Clotet, vinculado a la burguesía intelectual barcelonesa a través de su padre, el prestigioso Dr. Bonaventura Clotet. Esta herencia cultural ha permitido que el actor, junto a su hermana Aina Clotet, haya mantenido una presencia constante en la zona desde su infancia, un ciclo que ahora se repite con sus hijos, Lia y Neo. La elección de este destino responde a una búsqueda de privacidad y discreción, alejándose del perfil de exposición mediática convencional.
Para Natalia Sánchez, la adopción de Cadaqués ha supuesto una inmersión completa en la realidad sociolingüística de la región. La actriz, de origen madrileño, ha manifestado una adaptación plena que incluye el dominio del idioma catalán y el conocimiento profundo de las rutas naturales del Cabo de Creus. Según fuentes cercanas a la pareja, el entorno paisajístico de la costa gerundense fue un factor determinante en la decisión institucional de la familia de abandonar la capital española para fijar su residencia definitiva en una masía en el interior de Gerona.
El municipio se distingue por una arquitectura singular de fachadas blancas y calles empedradas bajo el sistema tradicional de «es rastell». Su aislamiento geográfico, facilitado por la compleja orografía de su carretera de acceso, ha funcionado históricamente como un filtro natural frente al turismo de masas, preservando el espíritu bohemio que atrajo en el siglo XX a figuras como Salvador Dalí, Pablo Picasso o Federico García Lorca. Esta atmósfera de tranquilidad permite a la familia Clotet-Sánchez desarrollar una rutina normalizada en establecimientos históricos como el Bar Melitón.
Desde el punto de vista natural, la ubicación de Cadaqués en el Parque Natural del Cap de Creus ofrece un entorno de rocas de pizarra y aguas cristalinas que la pareja utiliza para actividades de snorkel y navegación en embarcaciones tradicionales de tipo laúd. Este contacto con la naturaleza y la influencia del viento de tramuntana son definidos por los propios actores como elementos esenciales para su bienestar personal, consolidando a este pequeño pueblo costero como su referente emocional y social más relevante fuera de sus compromisos laborales.


