Un informe revela que solo el 6% de los conductores en España mantiene un perfil plenamente sostenible y cívico
Un estudio presentado este martes por la Fundación Línea Directa, bajo el título «Conductor sostenible: una nueva forma de estar al volante», concluye que apenas el 6,1% del censo de conductores en España cumple íntegramente con los criterios de sostenibilidad, seguridad y civismo. El informe destaca una preocupante transformación del comportamiento al volante, donde el 74% de los usuarios admite insultar de forma habitual a otros conductores.
La investigación, basada en una encuesta realizada a 1.700 personas, analiza la convivencia vial, el respeto a las normas de tráfico y la conciencia medioambiental. Entre los datos más relevantes en materia de seguridad, el 33% de los conductores reconoce no respetar habitualmente los límites de velocidad ni la distancia de seguridad. Asimismo, el 14% de los encuestados confiesa haber consumido alcohol antes de conducir.
En cuanto a la interacción con otros usuarios de la vía, el informe arroja cifras de alta conflictividad. Más de 7 millones de conductores admiten realizar adelantamientos bruscos para intimidar, mientras que 3,7 millones reconocen haber retado a otros automovilistas a salir del coche tras un altercado. Además, el 29% utiliza el claxon de manera repetida como herramienta de queja.
Mar Garre, directora general de la Fundación Línea Directa, señaló durante la presentación que la sostenibilidad al volante trasciende el tipo de motorización del vehículo. «Ser un conductor sostenible es entender que nuestras decisiones afectan a la convivencia, a la seguridad y al planeta», afirmó Garre, quien defendió la necesidad de una conducción calmada y respetuosa para avanzar hacia el objetivo de cero víctimas en accidentes de tráfico.
El estudio también pone el foco en la baja conciencia ecológica de los conductores españoles. Aproximadamente 23 millones de usuarios carecen de una base sólida en materia medioambiental. El 67% de los conductores no aplica criterios ecológicos durante la circulación y un 76% ignora el impacto ambiental de los repuestos de su vehículo, lo que limita la integración de la economía circular en el sector automotriz.
Los factores psicológicos y situacionales aparecen como las principales causas de este comportamiento. El estrés, los atascos, el egoísmo y la sensación de anonimato que proporciona el habitáculo del coche son las justificaciones más comunes dadas por los conductores para explicar su falta de civismo en la carretera.
Por comunidades autónomas, el informe revela disparidades significativas. Asturias, el País Vasco y Cataluña presentan los mayores índices de conductores sostenibles. En el extremo opuesto se sitúan Baleares, La Rioja y Extremadura, cuyos conductores registran los porcentajes de sostenibilidad más bajos de la media nacional.
Como parte de la iniciativa «Conductor sostenible», la Fundación ha habilitado un manifiesto digital y un test de autoevaluación en su página web, con el fin de que los usuarios puedan medir su comportamiento y tomar conciencia sobre la importancia de una movilidad más responsable y segura.


