Santiago Pedraz Gómez, magistrado titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, se ha consolidado como una de las figuras más relevantes de la judicatura española tras ordenar recientemente el registro de la sede nacional del PSOE en la calle Ferraz. La diligencia se enmarca en una investigación sobre una presunta red de financiación ilegal, una decisión que sitúa nuevamente al juez en el epicentro de la actualidad institucional y política del país.
Con una trayectoria que supera las cuatro décadas en el sistema judicial, Pedraz es reconocido por un estilo jurídico que el sector describe como decidido y de vocación liberal en la protección de los derechos civiles. A lo largo de su carrera en la Audiencia Nacional, donde ingresó como magistrado de la Sala de lo Penal en 2003, ha instruido casos de alto impacto mediático, como el fallecimiento del cámara José Couso durante la guerra de Irak o las causas contra el exbanquero Mario Conde.
El magistrado inició su andadura profesional en 1983, tras tomar posesión de su primer destino en Villacarrillo, Jaén, con 26 años. Su progresión le llevó por juzgados de Almería y San Sebastián, donde alcanzó el decanato, antes de trasladarse a Madrid en 1992 para ejercer como letrado jefe del área de formación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Antes de su actual puesto en el Juzgado Central número 5, desempeñó funciones en juzgados de lo Penal y en la Audiencia Provincial de Madrid.
Nacido en Salamanca en 1958, Pedraz posee un trasfondo multicultural derivado de su infancia en Costa Rica, país donde su padre, el reconocido periodista Santiago Pedraz Estévez —exsubdirector de la Agencia EFE—, trabajó como corresponsal. Esta etapa formativa en el extranjero ha sido señalada frecuentemente como el origen de sus inquietudes intelectuales y su afición por disciplinas artísticas como la pintura y la literatura, facetas que mantiene activas en su esfera privada.
En el ámbito personal, su vida ha trascendido en ocasiones al ámbito de la prensa social debido a sus vínculos sentimentales y su presencia en eventos públicos. Tras dos matrimonios estables que sumaron tres hijos a su descendencia, el magistrado ha mantenido relaciones con figuras mediáticas, siendo la más reciente con la abogada Elena Hormigos. En noviembre de 2023, Pedraz fue padre de su cuarto hijo, Jacobo, un hito que sus allegados califican como una etapa de renovación vital a sus 65 años.
A pesar de la exposición pública derivada de su perfil profesional y su vida privada, el magistrado mantiene una rutina institucional estricta en la Audiencia Nacional. Su defensa de la libertad de expresión ha quedado plasmada en resoluciones históricas, como el archivo en 2012 de las actuaciones relacionadas con las manifestaciones ante el Congreso de los Diputados, donde hizo prevalecer el derecho de reunión y manifestación frente a otras consideraciones penales.


