Mínguez elude valorar las críticas de García-Page y reivindica la defensa institucional de Salvador Illa
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha evitado este lunes realizar una valoración directa sobre las recientes críticas del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, relativas a las investigaciones judiciales que afectan a la formación. En una intervención en Televisión Española, la dirigente socialista ha declinado profundizar en el debate interno y ha optado por contraponer la postura del líder castellanomanchego con el respaldo al Ejecutivo manifestado por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
La reacción de la portavoz se produce tras las declaraciones de García-Page, quien en una entrevista reciente instó a la dirección del partido a considerar una cuestión de confianza o el adelanto electoral. El presidente autonómico aseguró que una mayoría de la formación comparte sus tesis y criticó la que denominó como «estrategia del búnker» de la actual dirección, calificándola de «nefasta» para los intereses del proyecto socialista.
Ante este escenario, Mínguez ha mantenido una postura de distanciamiento institucional. «No voy a entrar en la política sucia», ha afirmado la portavoz, subrayando que el objetivo prioritario del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es «llevar a este país hacia adelante y hacerlo avanzar». Con estas palabras, la representante parlamentaria ha buscado centrar el foco en la acción ejecutiva frente a las discrepancias orgánicas manifestadas desde Toledo.
Asimismo, Mínguez ha querido destacar el perfil de otros líderes territoriales como contrapunto a la disidencia interna. «Respeto lo que dicen todos mis compañeros de partido, pero me quedo con las declaraciones de Salvador Illa, que hacía también una defensa férrea sobre el Gobierno de España», ha recordado, situando al líder del PSC como referente de la estabilidad institucional que requiere el partido en el actual contexto político.
Este cruce de declaraciones se enmarca en un periodo de alta intensidad parlamentaria, marcado por el registro de nuevas peticiones de comparecencia para el jefe del Ejecutivo en el Congreso de los Diputados. Mientras diversos socios de investidura demandan explicaciones sobre las investigaciones en curso, la dirección del PSOE trata de cerrar filas en torno a la gestión gubernamental, minimizando el impacto de las voces críticas dentro de sus propias filas territoriales.


