El senador Rubén Gallego califica de «error estratégico» una posible retirada de las bases militares estadounidenses en España
El senador demócrata por el estado de Arizona, Rubén Gallego, ha manifestado este viernes su firme rechazo a una hipotética renuncia de Estados Unidos a sus bases militares en territorio español. Durante un encuentro con la prensa en la sede del Real Instituto Elcano, el legislador estadounidense ha calificado como «estúpida» cualquier decisión de la Administración de Donald Trump orientada a abandonar dichas instalaciones, advirtiendo que una medida de este tipo tendría un carácter irreversible para los intereses de Washington, ya que el país «jamás las recuperaría».
Gallego ha enmarcado las declaraciones de la Casa Blanca como una «amenaza» vinculada a la frustración del Ejecutivo estadounidense por la falta de apoyo de España en la ofensiva contra Irán. En este sentido, el senador ha defendido el papel supervisor del Congreso sobre la política exterior, asegurando que el presidente conoce los límites normativos aprobados por el Poder Legislativo y descartando que tales advertencias lleguen a materializarse de forma definitiva.
En relación con la actual tensión diplomática, el representante demócrata ha lamentado el clima de «ansiedad y antagonismo» innecesario entre aliados históricos. Según Gallego, el comportamiento «temperamental» de la presidencia está afectando a la relación transatlántica, la cual ha definido como un factor de estabilidad fundamental no solo para Europa, sino para el orden internacional en su conjunto.
Respecto a los desacuerdos específicos, el senador ha señalado que la postura española sobre la guerra en Irán es el principal punto de fricción. No obstante, ha reivindicado el derecho de España a velar por sus propios intereses, subrayando que la OTAN constituye un «pacto de defensa» y no un «pacto suicida». Asimismo, ha recordado que existen numerosos ámbitos de consenso, especialmente en materia de seguridad y en el conflicto en Ucrania.
Finalmente, Gallego ha abordado las críticas de Donald Trump relativas a la inversión en defensa, que el mandatario ha intentado situar en el 5% del Producto Interior Bruto (PIB). A pesar de la situación «extraña» que atraviesa la diplomacia bajo la actual Administración, el legislador ha enfatizado que el Senado estadounidense y la población general valoran la importancia de los aliados europeos frente a la visión del Poder Ejecutivo.


