Xi Jinping y Kim Jong-un refuerzan la alianza estratégica en su primer encuentro en Pionyang desde 2019
El presidente de China, Xi Jinping, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, mantuvieron este lunes un encuentro oficial en Pionyang, marcando la primera visita del mandatario chino al territorio norcoreano desde el año 2019. La cumbre, celebrada en la Casa para Visitas de Estado Kumsusan, tiene como objetivo central reactivar los vínculos bilaterales y reafirmar la influencia de Pekín en la región, en un momento de reconfiguración de las alianzas internacionales.
Xi Jinping fue recibido con honores de Estado en la pista del Aeropuerto Internacional Sunan por Kim Jong-un y la primera dama, Ri Sol-ju. El despliegue ceremonial, transmitido por la cadena estatal china CCTV, incluyó una alfombra roja, una salva de 21 disparos y un desfile ciudadano con banderas de ambas naciones de camino a la plaza Kim Il-sung. Hasta el momento, las agendas oficiales de ambos mandatarios se han mantenido bajo estricta reserva diplomática, sin que se hayan difundido detalles específicos sobre los acuerdos alcanzados en la primera sesión de conversaciones.
En el marco de esta visita, Xi Jinping publicó un artículo en el diario norcoreano Rodong Sinmun, en el cual defendió la continuidad de la alianza histórica entre China y Corea del Norte. El mandatario chino instó a reforzar la coordinación estratégica entre ambos países para hacer frente al «hegemonismo» y a la «política de fuerza», posicionando la relación bilateral como un contrapeso necesario en el escenario geopolítico actual.
Analistas internacionales interpretan este viaje como un esfuerzo de Pekín por estabilizar una relación que ha atravesado periodos de distanciamiento en la última década. El enfriamiento previo fue motivado, en gran medida, por los ensayos nucleares de Pionyang y el fortalecimiento de los vínculos de China con Corea del Sur, así como el reciente acercamiento estratégico entre Corea del Norte y Rusia. China continúa siendo el principal socio económico de Corea del Norte, con una frontera de 1.400 kilómetros y un papel determinante en el suministro de alimentos y recursos energéticos.
Finalmente, la visita se produce en un contexto de diálogo intermitente con potencias occidentales. Tras la cumbre mantenida en mayo entre Xi Jinping y el entonces mandatario estadounidense, Donald Trump, se planteó la desnuclearización de la península como una meta compartida. No obstante, las discrepancias en las interpretaciones de dicho objetivo persisten, mientras China prioriza el mantenimiento de la estabilidad institucional en Pionyang como salvaguarda de sus intereses de seguridad nacional.


