Yolanda Díaz califica al Papa León XIV como «embajador del trabajo decente» pese a discrepar en materia de derechos sociales
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha valorado de forma positiva las recientes reflexiones del papa León XIV en el marco de su visita oficial a España. Durante su intervención en la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra, Díaz ha destacado la labor del pontífice como un referente global en la defensa del «trabajo decente» y su análisis sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral, aunque ha marcado una distancia clara respecto a la postura de la Santa Sede en materia de derechos reproductivos.
Díaz ha subrayado la importancia de que una figura de autoridad internacional sitúe al ser humano en el centro de las actuaciones empresariales. «Es el mejor embajador del trabajo decente en el mundo», afirmó la vicepresidenta, quien también elogió la visión inclusiva que el papa reclama para las empresas. Según la ministra, las aportaciones de León XIV resultan fundamentales en el contexto actual, especialmente por su defensa de los derechos laborales frente a las transformaciones tecnológicas y los retos de la productividad.
Inteligencia artificial y flujos migratorios
Uno de los puntos de mayor coincidencia señalados por la vicepresidenta es la reciente encíclica del pontífice, en la cual reflexiona sobre los desafíos éticos de la inteligencia artificial. Díaz recordó que este documento encuentra sus raíces históricas en la Rerum Novarum de León XIII, publicada hace 135 años, que sentó las bases de la doctrina social de la Iglesia en plena Revolución Industrial. «Me siento muy próxima a ella», reconoció la ministra al referirse a la necesidad de proteger la dignidad humana ante los avances técnicos.
Asimismo, la titular de Trabajo puso en valor las palabras del papa sobre las migraciones en un contexto de desigualdad global. Díaz destacó que León XIV «aporta luz» sobre los conflictos derivados de los flujos migratorios, defendiendo la necesidad de una respuesta humanitaria y equitativa ante uno de los fenómenos más complejos del siglo XXI.
Discrepancias en derechos fundamentales
A pesar de la sintonía en el ámbito sociolaboral, la vicepresidenta no evitó referirse a los puntos de fricción ideológica con la Iglesia Católica. Díaz manifestó su desacuerdo con las críticas vertidas por el papa hacia el aborto y la eutanasia durante su discurso en el Congreso de los Diputados. En este sentido, la ministra subrayó que existen discrepancias «evidentes» en lo relativo a los derechos que afectan directamente a la autonomía de las mujeres.
«Nosotras somos dueñas de nuestros cuerpos y tenemos la capacidad de decidir cuándo y cómo queremos ser madres», sentenció la vicepresidenta. No obstante, Díaz quiso matizar estas diferencias expresando su «respeto absoluto» hacia las creencias religiosas y la libertad de culto, separando la esfera de la fe de la regulación de los derechos civiles en un Estado aconfesional.
La agenda oficial de la vicepresidenta continuará este miércoles en Barcelona, donde tiene previsto asistir a los actos programados por el papa León XIV en el templo de la Sagrada Familia. Esta visita coincide con las gestiones del Ejecutivo para coordinar los encuentros institucionales del pontífice antes de concluir su estancia en territorio español.


