La empresaria y activista Fabiola Martínez ha analizado las implicaciones sociales, legales y psicológicas de la discapacidad de gran dependencia durante su reciente intervención en el pódcast ‘Upeka’. Martínez, quien preside desde 2009 la Fundación Kike Osborne, ha profundizado en los desafíos que enfrentan las familias cuidadoras y la importancia de la planificación institucional ante la falta de autonomía de los hijos con lesiones cerebrales.
En el marco de esta reflexión, Martínez destacó su papel como tutora legal de su hijo, Kike, quien actualmente tiene 19 años. La empresaria explicó que, debido a la ausencia de lenguaje verbal y a la condición intelectual de su hijo —derivada de una lesión cerebral de nacimiento—, ella asume la responsabilidad jurídica y el apoyo en la toma de decisiones. Este proceso, según detalló, busca garantizar la dignidad del individuo a través de un marco de protección legal permanente.
Uno de los puntos centrales de la exposición fue la gestión de la previsión de futuro. Martínez abordó la incertidumbre sobre el relevo en los cuidados, señalando que ha organizado diversos protocolos para asegurar el bienestar de su hijo en su ausencia. Esta planificación incluye no solo el respaldo económico y profesional, sino también la sensibilización del entorno cercano sobre las necesidades específicas de comunicación no verbal que requiere una persona en su situación.
Desde el punto de vista de la salud mental, la presidenta de la Fundación Kike Osborne puso el foco en el denominado «síndrome del cuidador». Martínez describió este fenómeno como un desgaste emocional profundo que puede derivar en una crisis de identidad y una sensación de vacío cuando cesa la labor de cuidado. Según expuso, es necesario visibilizar que los cuidadores familiares a menudo vinculan su razón de ser exclusivamente a la asistencia de la persona dependiente, lo que requiere un apoyo psicológico especializado.
En cuanto a la logística diaria, la empresaria subrayó la relevancia de contar con ayuda profesional externa, compatibilizándola con la implicación familiar directa en la movilidad y el aseo del dependiente. Martínez defendió el uso de recursos especializados como una herramienta necesaria para la sostenibilidad del sistema de cuidados doméstico, evitando así el colapso físico y emocional del entorno primario.
Fabiola Martínez continúa liderando la Fundación Kike Osborne, una entidad que desde hace quince años se dedica a ofrecer asesoramiento, recursos y apoyo psicológico a familias que atraviesan circunstancias similares. Su intervención refuerza el discurso sobre la necesidad de dotar de mayores herramientas institucionales a los cuidadores y de normalizar el debate sobre el futuro de las personas con alta discapacidad en la vida adulta.


