El Congreso rechaza las enmiendas de totalidad a la Ley del Cine con el apoyo determinante de Junts
El Pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado este jueves las dos enmiendas de totalidad presentadas por los grupos parlamentarios Popular y Vox contra el Proyecto de Ley del Cine y de la Cultura Audiovisual. Con este resultado, la norma impulsada por el Ministerio de Cultura supera su primer trámite parlamentario y continúa su tramitación en comisión. El texto, que busca actualizar la legislación vigente desde 2007, ha salido adelante gracias al respaldo de Junts per Catalunya, cuya posición ha resultado clave para decantar la votación en favor del Gobierno.
La formación liderada por Carles Puigdemont ha pasado del bloqueo inicial a facilitar la tramitación del texto tras alcanzar acuerdos significativos en materia lingüística e industrial. Según ha manifestado el portavoz de Junts, Josep Maria Cruset, la formación ha logrado introducir medidas de protección específicas para el catalán, incluyendo una reserva de fondos en el sistema de ayudas al cine y el establecimiento de cuotas de pantalla. La nueva normativa obligará a las salas de exhibición a programar al menos un 15% de sus sesiones en lenguas cooficiales para poder acceder a determinadas líneas de subvención pública.
Asimismo, el acuerdo contempla un incremento en los límites de las ayudas públicas, que podrán alcanzar hasta el 80% del coste de producción para aquellas obras rodadas en lenguas cooficiales. En el ámbito fiscal, se prevé una elevación de las deducciones a las que las productoras podrán acogerse de forma anticipada durante la fase de rodaje. Otros grupos de la mayoría de la investidura, como el PNV y el BNG, también han apoyado la continuidad del proyecto, aunque han supeditado su respaldo final a la corrección de ciertos aspectos técnicos, como la definición de productor independiente, mediante enmiendas parciales.
Por su parte, el Partido Popular ha justificado su enmienda de totalidad en la necesidad de elaborar un texto «desde cero» que cuente con un mayor consenso del sector. La diputada Sol Cruz Guzmán ha reprochado al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, la demora en la presentación de una ley que considera poco ambiciosa y que, a su juicio, nace en un contexto político de «fin de ciclo». Los populares han defendido el cine español como un elemento esencial de cohesión cultural, pero consideran que el actual proyecto no responde a las necesidades reales de la industria actual.
Desde el grupo parlamentario Vox, el diputado José Ramírez del Río ha denunciado que la norma es una continuación de las políticas del anterior titular de Cultura, Miquel Iceta, y ha criticado duramente lo que denomina «la cultura de la subvención». Según los datos expuestos por la formación, una parte significativa de las producciones españolas financiadas con fondos públicos no logra una repercusión mínima en taquilla, mencionando la existencia de «películas fantasma» con recaudaciones inferiores a los 100 euros. Además, Vox ha cuestionado la creación del Consejo Estatal de la Cinematografía por considerarlo una duplicidad institucional respecto al actual Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA).
En el cierre del debate, el ministro Ernest Urtasun ha defendido la robustez del sector cinematográfico español y ha comparado las críticas de la oposición con las políticas de desmantelamiento institucional aplicadas en otros países. Urtasun ha sostenido que las políticas de apoyo público son una constante en el entorno de la Unión Europea y ha rechazado que el sector sea dependiente o incapaz de competir. El Ejecutivo espera que el proyecto de ley complete su recorrido parlamentario en el Senado y sea aprobado definitivamente antes de que finalice el presente año.


