La Audiencia de Valencia reabre la investigación contra Rafael Blasco por una cuenta en Suiza vinculada a la trama Azud
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Valencia ha ordenado al Juzgado de Instrucción número 10 de Valencia la reapertura de la causa contra el exconseller Rafael Blasco. El tribunal ha revocado el archivo decretado inicialmente por una supuesta prescripción del delito, permitiendo que se retome la investigación sobre el origen y destino de 600.000 euros depositados en una cuenta bancaria en Suiza, vinculada presuntamente a la trama Azud.
La resolución judicial estima el recurso de apelación interpuesto por la Fiscalía, que calificó de «precipitado» el sobreseimiento de las actuaciones. El juzgado de instrucción había archivado el caso al entender que los hechos, situados entre 2008 y 2012, ya habrían prescrito. No obstante, la Audiencia Provincial fundamenta su decisión en la condición de autoridad que ostentaba Blasco como miembro del Consell de la Generalitat Valenciana entre 2007 y 2011.
Según el auto judicial, al ser considerado autoridad a efectos penales, el Código Penal establece para el delito de blanqueo de capitales una pena accesoria de inhabilitación absoluta de hasta veinte años. Esta circunstancia eleva el plazo de prescripción a quince años, conforme al artículo 131.1 de la normativa penal. Bajo este marco jurídico, el tribunal concluye que el delito imputado a Blasco todavía no ha prescrito, dado que el último movimiento registrado en la cuenta investigada data de julio de 2012.
La investigación se centra en una transferencia de 600.000 euros realizada por Edinboro Investment, una mercantil offshore radicada en Panamá. Dicha entidad ha sido vinculada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil con el pago de comisiones dentro de la trama Azud. El beneficiario de esta transferencia fue la sociedad Jagat Inc, cuya cuenta en Ginebra tenía como firmas autorizadas a Rafael Blasco y al promotor Miguel Montoro, fallecido en 2016.
El informe de la UCO, que motivó el inicio de estas diligencias en 2024, destaca que la cuenta en Suiza se abrió apenas unos meses después de que Blasco asumiera el cargo de conseller de Solidaridad y Ciudadanía. A pesar de su cargo público, el documento de apertura de la cuenta bancaria no identificaba a los titulares como Personas Expuestas Políticamente (PEP). Los fondos, tras su ingreso inicial en enero de 2008, fueron destinados casi en su totalidad a un depósito a plazo fijo antes de ser transferidos a una nueva entidad en 2012.
Con esta reapertura, el tribunal avala la necesidad de practicar nuevas diligencias encaminadas a seguir el rastro del dinero. La Fiscalía considera procedente averiguar la transformación de estos fondos para acreditar si el exconseller incurrió en un delito de blanqueo y determinar con precisión el momento de la ejecución de los actos punibles. Blasco, que ya cumplió condena por el caso Cooperación, vuelve así a estar bajo el foco judicial en el marco de las ramificaciones del caso Azud.


