La OMI suspende el plan de evacuación en el estrecho de Ormuz tras un ataque contra un carguero
La Organización Marítima Internacional (OMI) ha anunciado este jueves la paralización temporal de su plan de evacuación de buques en el estrecho de Ormuz. La decisión se produce apenas dos días después de la puesta en marcha del operativo, motivada por el impacto de un proyectil contra un carguero que transitaba frente a las costas de Omán, en una zona próxima al paso estratégico del golfo Pérsico.
El secretario general del organismo marítimo de las Naciones Unidas, Arsenio Domínguez, ha justificado la medida con el objetivo de «volver a confirmar que siguen existiendo las garantías de seguridad necesarias» tanto para las embarcaciones integradas en la lista de evacuación como para el resto de la flota que permanece en la región. La suspensión se mantendrá vigente hasta que se obtenga información detallada sobre las circunstancias del incidente.
Según los reportes de la Agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo (Ukmto), un buque de mercancías con bandera de Singapur fue alcanzado por un proyectil desconocido en su costado de estribor a 7,5 millas náuticas de la costa omaní. A pesar del impacto, no se han registrado víctimas. Informaciones difundidas por medios internacionales vinculan la autoría del ataque con fuerzas iraníes, lo que supone el primer incidente de gravedad desde la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán la semana pasada.
Respecto a la operatividad del plan, Domínguez aclaró que el buque siniestrado no se encontraba realizando el tránsito bajo el marco de protección coordinado por la OMI. No obstante, el secretario general insistió en que la seguridad de los trabajadores del mar es la prioridad absoluta de la institución, especialmente este jueves, jornada en la que se conmemora el Día de la Gente de Mar.
El plan de evacuación, activado el pasado martes, cuenta con la colaboración de Irán, Omán y Estados Unidos, además de otros países ribereños. Esta hoja de ruta institucional contempla la salida gradual de los buques a través de dos corredores marítimos definidos como seguros para evitar riesgos tácticos, tales como zonas minadas. El objetivo final del organismo es garantizar el retorno seguro de los aproximadamente 11.000 marineros que continúan varados en la región debido a la escalada de tensiones geopolíticas.
La OMI ha reiterado que el enfoque coordinado entre las potencias regionales es esencial para evitar que los civiles que operan las rutas comerciales se conviertan en víctimas colaterales de los conflictos en la zona. La reactivación de los corredores de salida queda supeditada a una nueva evaluación de riesgos por parte de los servicios de seguridad del organismo internacional.


