Felipe VI y Claudia Sheinbaum escenifican el acercamiento diplomático en Ciudad de México
El rey Felipe VI y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, han mantenido este jueves un encuentro institucional en el Palacio Nacional con el objetivo de consolidar el proceso de acercamiento diplomático entre ambos Estados. La visita oficial, que se produce en un contexto de normalización de las relaciones bilaterales, busca reforzar los vínculos de afinidad y cooperación que unen a España y México tras un periodo de tensiones históricas y políticas.
El monarca español fue recibido a su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México por el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco. Posteriormente, se trasladó a la sede del Ejecutivo federal, donde fue recibido por la mandataria mexicana para mantener una reunión privada. En el encuentro ha participado también el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, subrayando el carácter gubernamental y la relevancia de la agenda exterior en esta visita.
Según han informado fuentes de la Cancillería mexicana y del Ministerio de Exteriores español, el viaje se enmarca en una estrategia de «intensificación de las relaciones bilaterales». Durante la reunión, Sheinbaum adelantó que uno de los ejes centrales de la conversación sería el reconocimiento y la importancia de los pueblos originarios de México en el desarrollo histórico del país, un tema que ha marcado la agenda de reconciliación entre ambas naciones en los últimos meses.
Este acercamiento se produce tras un cambio de tono en el diálogo institucional, motivado por las declaraciones del monarca el pasado mes de marzo, cuando reconoció los abusos cometidos durante la Conquista y admitió que dichos actos no resultan motivo de orgullo bajo la óptica de los valores actuales. Aquella postura fue bien recibida por la administración de Sheinbaum, quien respondió con una visita a España en abril, sentando las bases para la actual recepción oficial en la capital mexicana.
Además de la agenda política y diplomática, la presencia de Felipe VI en México responde a la invitación cursada por la presidenta para asistir al encuentro del Mundial de Fútbol entre España y Uruguay, que se celebrará en Guadalajara. Este evento deportivo actúa como marco simbólico para una visita que, según ambas delegaciones, busca el beneficio mutuo y el bienestar de los ciudadanos de ambos países a través del fortalecimiento de sus lazos diplomáticos.
Desde la Casa de Su Majestad el Rey se ha destacado que este desplazamiento permite profundizar en los «vínculos de cercanía» que definen la relación histórica, mientras que la administración mexicana ha reiterado su voluntad de continuar fortaleciendo la cooperación internacional en una nueva etapa de entendimiento mutuo.


