Sheinbaum y el Rey Felipe VI acuerdan agenda conjunta sobre pueblos indígenas para la Cumbre Iberoamericana
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo una reunión bilateral con el rey Felipe VI de España en la que se estableció el compromiso de colaborar activamente en la protección y reconocimiento de los pueblos indígenas. Este diálogo, desarrollado en el Palacio Nacional, se perfila como el eje central de la participación de ambas naciones en la próxima Cumbre Iberoamericana, que tendrá lugar en Madrid durante el mes de noviembre.
Durante el encuentro, la mandataria mexicana expuso la relevancia de los pueblos originarios para la identidad nacional, destacando que en México habitan 28 millones de personas que se reconocen como indígenas y se hablan 69 lenguas distintas. Sheinbaum enfatizó la necesidad de vincular la grandeza de las civilizaciones previas a la conquista con la estructura social y política del México contemporáneo, subrayando que la solicitud de perdón histórico sigue siendo un tema de relevancia para el Estado mexicano.
Por su parte, el monarca español manifestó su disposición para integrar estas inquietudes en los foros internacionales. Según informó la jefa del Ejecutivo Federal, España ha propuesto que una de las mesas de trabajo principales de la cita iberoamericana se dedique específicamente a la situación y los derechos de los pueblos indígenas, permitiendo un abordaje multilateral de la materia.
El acercamiento diplomático también incluyó acuerdos para el fortalecimiento de la agenda cultural. Ambas naciones pactaron la realización de tres exposiciones en territorio español: una dedicada al legado del exilio republicano español en México, otra sobre la obra de Sor Juana Inés de la Cruz y una tercera enfocada en la cultura maya. Estas iniciativas buscan consolidar los vínculos históricos y académicos entre los dos países.
En el ámbito económico y político, la reunión abordó temas de comercio, estabilidad económica y la situación internacional actual. Ambos líderes coincidieron en la importancia de defender la Carta de las Naciones Unidas y de mantener un diálogo institucional fluido. Sheinbaum señaló que este restablecimiento del diálogo político fue posible tras gestos previos de la Corona española en reconocimiento a los agravios cometidos durante el periodo de la conquista, lo que facilitó el actual entendimiento.
Este encuentro marca un cambio de ciclo en las relaciones entre México y España, tras varios años de tensiones diplomáticas derivadas de las posturas en torno al pasado colonial. La voluntad expresada por ambas partes sugiere una normalización de las relaciones bilaterales, centrada ahora en la cooperación cultural y el reconocimiento de la pluralidad étnica como motor de desarrollo.


