La Junta General de Indra ratifica la nueva cúpula directiva y avala su estrategia de crecimiento
La Junta General Ordinaria de Accionistas de Indra, reunida este martes en su sede de Alcobendas, ha ratificado por amplia mayoría el nombramiento de Ángel Simón como presidente no ejecutivo y de Josep Maria Recasens como consejero delegado. Este respaldo mayoritario consolida la nueva estructura de gobernanza diseñada por el Consejo de Administración y dota de plena legitimidad a la dirección para liderar la expansión de la compañía tecnológica en los sectores de defensa, espacio y tecnologías avanzadas.
Durante la sesión, los accionistas validaron las cuentas anuales del ejercicio 2025 y aprobaron el reparto de un dividendo bruto de 0,30 euros por acción con cargo a los beneficios del pasado año. Según el calendario comunicado por la empresa, el abono de esta retribución a los titulares de los títulos está previsto para el próximo 9 de julio.
La nueva configuración del máximo órgano de gobierno ha quedado establecida en 14 miembros, ajustándose a las recomendaciones internacionales de buen gobierno corporativo. El Consejo cuenta ahora con un 50% de consejeros independientes (siete en total) y un 40% de representación femenina, cumpliendo así con los objetivos de paridad establecidos por la normativa española y europea. Entre los nombramientos destaca la incorporación de Magdalena Bertram como consejera dominical en representación de Amber Capital.
En el plano estratégico, la Junta dio luz verde a la nueva política de remuneraciones de los consejeros y al incentivo a medio plazo para el periodo 2026-2030. Este instrumento busca alinear la compensación de la alta dirección con los objetivos de creación de valor y los hitos estratégicos del grupo, que ha situado la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la ciberdefensa como sus principales vectores de expansión internacional.
Indra Group cerró el ejercicio fiscal 2025 con una cifra de ingresos de 5.457 millones de euros, consolidando su presencia en 46 países y manteniendo operaciones comerciales en más de 140 mercados. La dirección subrayó ante los accionistas que el fortalecimiento de la estructura de mando llega en un momento de especial dinamismo para el mercado europeo de defensa y la digitalización de las administraciones públicas.
Con esta ratificación, la multinacional española encara una nueva etapa operativa bajo un modelo de presidencia no ejecutiva y un consejero delegado con funciones ejecutivas reforzadas. El objetivo de esta reestructuración, según informó la compañía tras la junta, es garantizar una gestión ágil y transparente que permita responder con eficacia a la creciente demanda global de soluciones tecnológicas y de seguridad.


