Estados Unidos detiene a presunto agente cubano y tramita su expulsión del país
El Departamento de Estado de los Estados Unidos informó este miércoles sobre la detención de Carlos Antonio Lloga Domínguez, a quien las autoridades estadounidenses identifican como un presunto «agente subversivo» vinculado al Gobierno de Cuba. El ciudadano cubano, arrestado junto a su esposa e hijo, se encuentra bajo custodia federal a la espera de que concluyan los procedimientos administrativos para su expulsión del territorio norteamericano.
Según el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, la medida fue ejecutada por agentes federales tras la revocación del estatus legal de los tres ciudadanos cubanos por disposición del secretario de Estado, Marco Rubio. La administración sostiene que Lloga Domínguez ha trabajado durante más de una década para el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), organismo que Washington califica como la principal organización de influencia e inteligencia del gobierno cubano en su territorio.
El informe oficial vincula al detenido con una red transnacional de subversión y señala que mantuvo dichos vínculos durante todo el tiempo de su residencia en la nación norteamericana. El ICAP figura entre las entidades recientemente sancionadas por el secretario Rubio, bajo la premisa de que constituye el núcleo de una operación de inteligencia que abarca a más de 2.000 organizaciones en todo el mundo. El comunicado oficial destaca que la presidencia del ICAP es ejercida por Fernando González Llort, exintegrante de la «Red Avispa» y sentenciado anteriormente en Estados Unidos por espionaje.
Desde la perspectiva de Washington, el ICAP mantiene una presencia significativa en el país, coordinando actividades de propaganda y ejerciendo presión sobre políticos a nivel federal, estatal y local en favor de los intereses del Gobierno de la isla. «Bajo la Administración del presidente Donald Trump, Estados Unidos nunca será un refugio para agentes que dirigen operaciones de influencia extranjera», advirtió el portavoz Pigott en el comunicado institucional.
Esta acción se enmarca en un periodo de creciente presión diplomática y económica de la Casa Blanca sobre La Habana. El pasado mes de mayo, las autoridades estadounidenses también procedieron con la detención de Alina Rosales Aguirreurreta, hija de un exvicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba. Estas medidas coinciden con la vigencia de sanciones a entidades estatales y restricciones financieras que han impactado en la economía del país caribeño.


