La selección nacional de Egipto ha logrado este viernes su clasificación para los octavos de final de la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá tras superar a Australia en la tanda de penaltis (2-4). El encuentro, disputado en el Dallas Stadium, finalizó con un empate 1-1 tras completarse los 120 minutos de juego reglamentarios y la prórroga, consolidando un hito histórico para el fútbol africano.
Este triunfo representa la segunda ocasión en la que los «faraones» se sitúan entre las 16 mejores selecciones de un Mundial en toda su historia. Asimismo, la victoria supone el primer éxito de Egipto en una ronda eliminatoria de la Copa del Mundo, poniendo fin a una racha institucional de cuatro eliminaciones consecutivas en definiciones desde los once metros.
El desarrollo del partido comenzó con una Australia propositiva que impactó un balón en el poste en los primeros cinco minutos de juego. No obstante, la efectividad egipcia se impuso en el minuto 13, cuando Emam Ashour conectó un cabezazo tras un centro medido de Karim Hafez para adelantar a su equipo. Tras el tanto, el combinado oceánico asumió la iniciativa del juego, aunque se encontró con una defensa egipcia organizada que mantuvo la ventaja hasta el descanso.
En la reanudación, Australia intensificó su presión ofensiva y logró la igualada en el minuto 55. Un centro de falta lateral ejecutado por O’Neill fue desviado accidentalmente hacia su propia portería por el defensor Mohamed Hany, estableciendo el empate definitivo en el tiempo regular. A partir de ese momento, el encuentro entró en una fase de equilibrio táctico y notable desgaste físico, sin que los acercamientos de Mohamed Salah o los centros laterales australianos lograran alterar el marcador.
Ante la inminencia de los penaltis, el seleccionador australiano introdujo al guardameta Mathew Ryan específicamente para la definición. Sin embargo, los fallos de Harry Souttar y Lucas Herrington resultaron determinantes para el desenlace. Por parte del conjunto egipcio, Mahmoud Saber, Rami Rabia y Mohamed Salah —este último con un lanzamiento al estilo «Panenka»— convirtieron sus ejecuciones con solvencia.
Finalmente, el defensor Hossam Abdelmaguid fue el encargado de anotar el gol decisivo que certificó el pase de ronda. Con este resultado, Egipto aguarda en los octavos de final al vencedor del enfrentamiento entre Argentina y Cabo Verde, continuando su andadura en la cita mundialista de 2026 tras superar la fase de dieciseisavos de final.


