Expertos en nutrición señalan la importancia de preservar la masa muscular en procesos de pérdida de peso
La tecnóloga de alimentos Mónica Hacha ha advertido sobre los riesgos de priorizar la pérdida de peso cuantitativa sobre la salud metabólica, destacando que el objetivo principal de cualquier tratamiento nutricional debe ser la reducción de grasa corporal sin comprometer la masa muscular. Según la especialista, el enfoque tradicional de reducir drásticamente la ingesta calórica suele derivar en un deterioro del tejido muscular, lo cual resulta contraproducente para el equilibrio fisiológico del organismo.
La experta sostiene que para lograr una transformación física sostenible es necesario establecer un equilibrio entre tres pilares fundamentales: alimentación equilibrada, actividad física constante y un descanso de calidad. En este sentido, Hacha recalca que el sueño es un factor determinante a menudo ignorado, advirtiendo que la combinación de una dieta inadecuada, sedentarismo y falta de descanso constituye una fórmula directa para el aumento de peso no deseado.
Respecto al funcionamiento del metabolismo, la especialista desmitifica las denominadas «dietas milagro» basadas en la privación severa de alimentos. Al dejar de comer de manera drástica, el cuerpo activa un mecanismo de supervivencia conocido como «modo ahorro», reduciendo el gasto energético y dificultando la eliminación de grasas. La recomendación técnica se centra en mantener un déficit calórico ligero que permita al cuerpo permanecer en «modo gasto», consumiendo más energía de la que se ingiere sin comprometer las funciones vitales.
Alimentos para la optimización metabólica
Para complementar una estrategia de pérdida de grasa, se han identificado cinco elementos comunes que pueden favorecer la aceleración del metabolismo. El café, consumido con moderación, y el té verde destacan por sus propiedades para activar el ritmo metabólico sin aportar calorías adicionales. Asimismo, el consumo de alimentos picantes, como la guindilla o el chile, se asocia con una mejora natural en la eliminación de grasas.
En el ámbito de los macronutrientes, la ingesta adecuada de proteínas —presentes en carnes, pescados y huevos— resulta esencial, ya que el proceso de digestión de estas sustancias requiere un gasto energético elevado y proporciona el sustrato necesario para el mantenimiento del músculo. Finalmente, se menciona el uso del vinagre de manzana como una herramienta para mejorar la gestión del azúcar en sangre, sugiriendo su consumo como aliño en vegetales antes de la comida principal.
La metodología propuesta subraya que el ejercicio físico debe ser integral, combinando actividades cardiovasculares con entrenamientos de fuerza. Este enfoque multidisciplinar busca alejarse de la obsesión por la báscula para centrarse en la recomposición corporal, un proceso donde es posible perder grasa y ganar masa muscular simultáneamente mediante hábitos de vida saludables y supervisados.


