Irán celebra exequias nacionales por el fallecimiento del Líder Supremo Alí Jameneí
Teherán ha sido este domingo el escenario del rezo fúnebre multitudinario en memoria del fallecido líder supremo de Irán, Alí Jameneí, en una jornada marcada por la movilización masiva y la presencia de la alta cúpula política y judicial de la República Islámica. Decenas de miles de personas se congregaron en la mezquita de Mosala, en la capital iraní, para despedir al mandatario que dirigió el país durante más de 36 años, en el marco de los funerales públicos iniciados tras su deceso el pasado 28 de febrero.
La ceremonia religiosa fue presidida por el ayatolá Yafar Sobhani, una de las máximas autoridades chiíes del país, quien dirigió las oraciones por el líder y cuatro miembros de su familia fallecidos en los mismos sucesos. Al acto asistieron los representantes de los tres poderes del Estado: el presidente de la República, Masud Pezeshkian; el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf; y el jefe del Poder Judicial, Gholam Hossein Mohseni Ejei. También estuvieron presentes tres de los hijos del fallecido, Mostafa, Masud y Meisam Jameneí, destacándose institucionalmente la ausencia de su segundo hijo, Mojtaba.
Durante el desarrollo del evento, el clima de tensión regional se manifestó a través de consignas y proclamas de carácter político. Los asistentes portaron banderas nacionales y retratos del líder, mientras que en el recinto resonaron demandas de represalias contra Estados Unidos e Israel. La afluencia de ciudadanos fue de tal magnitud que los medios oficiales informaron del cierre al público de la sala principal de la mezquita por motivos de capacidad y seguridad.
El calendario de las honras fúnebres, que comenzó el pasado viernes con una ceremonia oficial para delegaciones extranjeras, continuará este lunes con un cortejo que recorrerá las principales avenidas de Teherán. Posteriormente, el féretro será trasladado el martes a la ciudad de Qom, centro neurálgico del clero chií, para proseguir con los ritos tradicionales de despedida.
El protocolo internacional de las exequias prevé el traslado de los restos a Irak el próximo miércoles, donde se celebrarán velorios en los lugares santos de dicho país. Finalmente, el entierro tendrá lugar el jueves en la ciudad sagrada de Mashad, específicamente en el mausoleo del imán Reza, cumpliendo con la tradición religiosa de mayor relevancia para la nación.
Este periodo de luto nacional se produce en un contexto de alta volatilidad geopolítica, tras el inicio de hostilidades abiertas en la región que coincidieron con el fallecimiento del máximo dirigente iraní, lo que ha elevado el nivel de alerta en todas las instituciones del país.


