Albares reivindica el cumplimiento de España con la OTAN y apuesta por una soberanía de defensa europea
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido este lunes el papel de España como un socio estratégico fiable dentro de la OTAN. Durante una entrevista en Televisión Española, el titular de Exteriores ha asegurado que el país ya cumple con el objetivo de destinar el 2% del Producto Interior Bruto al gasto en defensa y que ha suministrado todas las capacidades militares requeridas por la Alianza Atlántica para la defensa común.
Albares ha subrayado la posición de liderazgo de España frente a otros aliados, señalando que todavía existen cuatro naciones que no han alcanzado el umbral del 2% y tres que no han completado la entrega de las capacidades solicitadas. En este sentido, ha destacado que el compromiso español se traduce en una presencia militar en el flanco este que actualmente se encuentra en «máximos históricos», con más de 2.000 efectivos desplegados bajo el mando de la organización internacional.
En el marco de la arquitectura de seguridad continental, el ministro ha abogado por dar un salto cualitativo hacia la soberanía estratégica. Albares ha reiterado su apoyo a la creación de una seguridad común y un ejército europeo, argumentando que este fortalecimiento no contraviene la unidad euroatlántica. Según el ministro, es necesario que Europa desarrolle una capacidad de disuasión propia de forma independiente a la postura política que pueda adoptar Estados Unidos en el futuro.
En relación a la próxima cumbre de la OTAN que se celebrará en Turquía, el jefe de la diplomacia española ha celebrado la elección de la sede y ha recordado la importancia de atender a la «vecindad sur». Ha advertido sobre la existencia de amenazas híbridas en esta región y ha instado a la Alianza a mantener una vigilancia activa sobre los desafíos que emergen desde el Mediterráneo y el continente africano.
Finalmente, José Manuel Albares ha abordado la gestión migratoria en el ámbito de la Unión Europea, manifestando la oposición del Gobierno español a la externalización de los centros de retorno de inmigrantes. El ministro ha calificado esta medida, recientemente aprobada por la UE, como «ineficaz» y carente de respeto hacia la dignidad humana.
Como alternativa, el ministro ha defendido el modelo de gestión español, basado en la cooperación al desarrollo y el diálogo de alto nivel con los países de origen y tránsito. Según ha indicado, citando datos de Frontex, esta estrategia ha permitido una reducción de hasta el 60% en las rutas de entrada irregular hacia España, posicionando la política migratoria nacional como un referente de eficacia en el marco comunitario.


