Polémica en el Mundial 2026: FIFA levanta sanción a Folarin Balogun ante denuncias de injerencia política
La FIFA ha generado una controversia institucional sin precedentes al dejar sin efecto la suspensión por tarjeta roja del delantero estadounidense Folarin Balogun, permitiéndole participar en el encuentro de octavos de final contra Bélgica. La decisión ha provocado una reacción inmediata del exmandatario del organismo, Joseph Blatter, quien cuestionó la neutralidad de la institución ante una presunta intervención directa de la Casa Blanca en el proceso disciplinario.
El jugador internacional por Estados Unidos había sido expulsado en el minuto 64 del duelo de dieciseisavos de final contra Bosnia tras una entrada por detrás. Aunque la normativa estándar dicta al menos un partido de suspensión, la FIFA anunció este domingo que la sanción quedaba suspendida, permitiendo que el atacante, autor de tres goles en el torneo, esté a disposición de Mauricio Pochettino para el cruce ante el conjunto belga.
Joseph Blatter, expresidente de la entidad matriz del fútbol mundial, criticó duramente la medida a través de sus canales oficiales. Blatter sostuvo que las tarjetas rojas deben regirse por evidencias y organismos independientes, y no por gestiones diplomáticas. «El fútbol nunca debe convertirse en un patio de recreo para el poder político. Si un presidente de Estados Unidos interviene ante el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la pregunta es inevitable: ¿Hacia dónde vas, FIFA?», manifestó el exdirigente suizo.
La controversia escaló tras las declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien celebró la resolución en su red social Truth Social. El mandatario agradeció a la federación internacional por «revertir una gran injusticia», en referencia a la jugada de Balogun. Reportes de medios internacionales como The New York Times han señalado que Trump mantuvo una comunicación directa con Gianni Infantino para solicitar la revisión de la sanción del delantero.
Para sustentar jurídicamente la medida, la FIFA apeló al artículo 27 de su código disciplinario. En un comunicado oficial, el organismo explicó que la suspensión automática de Balogun queda sujeta a un periodo de prueba de un año. Según el citado artículo, los órganos judiciales tienen la facultad de suspender total o parcialmente la aplicación de medidas disciplinarias bajo criterios específicos de evaluación.
Por su parte, la Real Federación Belga de Fútbol manifestó su profundo descontento ante lo que consideran una vulneración del juego limpio. La entidad europea informó que se encuentra realizando un análisis exhaustivo del caso para proteger los derechos de las naciones participantes. La decisión de la FIFA marca un hito de alta sensibilidad política en el desarrollo de la Copa Mundial que se celebra conjuntamente en Estados Unidos, México y Canadá.


