Vox se integrará en el Gobierno andaluz con una vicepresidencia y negocia su presencia en organismos públicos
El Partido Popular y Vox han formalizado un acuerdo para la investidura de Juan Manuel Moreno Bonilla como presidente de la Junta de Andalucía, lo que supondrá la incorporación de la formación liderada por Santiago Abascal al Ejecutivo autonómico. Según los términos del pacto, el líder de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, asumirá una vicepresidencia que integrará las competencias de Turismo, Justicia, Administración Local y Desregulación, conformando una estructura de gestión de amplio alcance dentro del nuevo organigrama institucional.
El documento programático que sustenta la coalición incluye ejes estratégicos como la reducción de la carga fiscal, la lucha contra la ocupación ilegal y el establecimiento del concepto de prioridad nacional en diversas áreas de la administración. Asimismo, el acuerdo contempla medidas específicas en materia de inmigración y menores migrantes no acompañados, junto con una revisión de las políticas vinculadas a la Agenda 2030, adaptando el marco normativo regional a los compromisos adquiridos entre ambas formaciones.
Más allá de la estructura del Consejo de Gobierno, el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, ha confirmado que existen negociaciones adicionales y separadas para definir la representación del partido en organismos públicos dependientes de la Junta. Entre ellos destaca la Radio y Televisión de Andalucía (RTVA), donde la formación aspira a aumentar su presencia en el consejo de administración de Canal Sur para, según sus portavoces, velar por la pluralidad y la libertad de pensamiento en el ente público.
Fúster ha manifestado que, si bien la formación se muestra satisfecha con el acuerdo alcanzado, el margen de maniobra se ha visto condicionado por la proporcionalidad de los resultados electorales, en los que el Partido Popular obtuvo 53 escaños. En este sentido, el portavoz ha puntualizado que los gobiernos de coalición en comunidades como Andalucía, Extremadura, Aragón y Castilla y León representan instrumentos para demostrar la viabilidad de sus propuestas políticas, aunque el objetivo final de su organización es alcanzar la capacidad de gobernar en solitario en el futuro.
Con esta integración, Andalucía se suma al modelo de gestión compartida entre el bloque conservador y la derecha parlamentaria, consolidando una tendencia de pactos autonómicos que buscan reformar la administración local y la fiscalidad vigente. La toma de posesión de los nuevos cargos y la definición final de los puestos en organismos externos marcarán el inicio de una legislatura centrada en la desregulación administrativa y la aplicación del programa de coalición suscrito.


