La Infanta Cristina mantiene la titularidad del inmueble de Bidart tras el acuerdo de liquidación patrimonial
La Infanta Cristina tiene previsto retomar su estancia estival en la localidad francesa de Bidart, consolidando este enclave como su principal refugio tras la formalización de su divorcio de Iñaki Urdangarin. Según fuentes cercanas al proceso de separación, el apartamento de la región de Nueva Aquitania ha constituido uno de los activos determinantes en la negociación de las cláusulas que rigen la nueva situación jurídica y económica de la expareja.
El convenio regulador establece que la Infanta Cristina ostentará la propiedad de la vivienda, de dimensiones modestas y situada en una urbanización con acceso al litoral. No obstante, el acuerdo contempla un derecho de uso a favor de Iñaki Urdangarin para aquellos periodos en los que el exdeportista se desplace a la zona en compañía de sus hijos. En cuanto al sostenimiento de la infraestructura, ambas partes han acordado sufragar de manera equitativa los gastos derivados de la comunidad y el mantenimiento ordinario de las instalaciones.
El inmueble, adquirido por el matrimonio con el fin de obtener independencia residencial durante sus periodos vacacionales, cuenta con una superficie inferior a los 100 metros cuadrados. La distribución consta de dos dormitorios, un baño, cocina independiente y un salón con acceso a una terraza con vistas al mar. A pesar de su sencillez arquitectónica y la ausencia de ostentación, la vivienda dispone de servicios comunes como piscina y aparcamiento privado, elementos que han facilitado la estancia de los seis miembros de la familia durante años.
La situación registral de la propiedad en Francia ha sido objeto de análisis debido a que los nombres de los antiguos Duques de Palma no figuran actualmente en los registros públicos del país galo. Esta circunstancia se vincula al proceso de despatrimonialización derivado de la instrucción del Caso Nóos, periodo en el que se procedió al embargo de bienes para hacer frente a las responsabilidades pecuniarias dictadas por la justicia. No obstante, las informaciones más recientes sugieren que la propiedad efectiva ha quedado en manos de la Infanta tras la liquidación de gananciales, a falta de la actualización administrativa correspondiente.
A pesar del distanciamiento personal entre los ex-cónyuges, acentuado en los últimos meses tras la publicación de diversas informaciones biográficas del exduque de Palma, el uso del apartamento de Bidart se mantiene como un punto logístico de estabilidad para sus cuatro hijos. La Infanta Cristina, que prevé compaginar su estancia en el País Vasco francés con el acompañamiento a la Reina Sofía, busca preservar este entorno para el encuentro con sus hijos y su círculo social más cercano, cumpliendo estrictamente con los términos pactados en la disolución de su vínculo matrimonial.


