La Junta de Andalucía urge a la demolición del Algarrobico tras la anulación de su licencia de obras
La portavoz del Gobierno andaluz y consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España, ha manifestado este martes la satisfacción del Ejecutivo autonómico ante la decisión del Ayuntamiento de Carboneras (Almería) de anular de oficio la licencia de obras del hotel de El Algarrobico. Esta medida administrativa, aprobada recientemente en sesión plenaria, se considera el paso definitivo para proceder al derribo de la estructura y la posterior restauración del entorno natural.
En declaraciones realizadas en Málaga, España ha subrayado que la anulación de la licencia por parte del consistorio era la vía que siempre había defendido la Junta de Andalucía. Según la portavoz, este procedimiento administrativo representa «la única y la mejor vía» para desbloquear la situación jurídica del inmueble y permitir que las máquinas puedan iniciar las tareas de desmantelamiento en el menor tiempo posible.
La resolución del Ayuntamiento de Carboneras ha tenido lugar tras la repetición de un pleno municipal, un trámite que la consejera ha vinculado a la necesidad de alcanzar el consenso necesario para validar la revisión de oficio. Con este hito superado, el Gobierno andaluz considera que se despeja el camino legal para coordinar las actuaciones con el Ejecutivo central, responsable compartido en la gestión de la zona afectada.
A partir de este momento, se inicia una fase de coordinación técnica y administrativa. Carolina España ha señalado que el siguiente paso consiste en establecer los mecanismos necesarios entre la Junta de Andalucía y el Gobierno de España para ejecutar la demolición. «Habrá que dar los pasos necesarios desde un punto de vista jurídico y administrativo para que, cuanto antes, se pueda proceder a la demolición del Algarrobico», ha precisado la consejera.
Asimismo, la portavoz ha recordado la importancia de la recuperación ambiental del paraje una vez desaparezca la construcción. En su intervención, ha hecho referencia a las dificultades históricas del proyecto, señalando que anteriores intentos de solución mediante la expropiación no fructificaron, y ha calificado de error la gestión inicial que permitió la edificación del hotel hace décadas.
Con la nulidad de la licencia de obras, se cierra un ciclo de litigios que ha mantenido la estructura en pie durante casi veinte años. El compromiso de las administraciones implicadas se centra ahora en definir el cronograma de las obras de derribo y los proyectos de regeneración del ecosistema costero en Almería, cumpliendo así con las sucesivas sentencias judiciales que han declarado la ilegalidad del complejo.


