Albares afirma desconocer la detención del periodista Ali Lmrabet en Marruecos
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha manifestado este martes que no dispone de información detallada sobre la situación del periodista disidente marroquí Ali Lmrabet. El informador, que reside en Barcelona junto a su familia, fue detenido el pasado domingo en el aeropuerto de Tánger bajo acusaciones relacionadas con la difusión de información contraria a las instituciones del Reino de Marruecos.
Durante una intervención en la Cadena SER, el titular de la diplomacia española ha admitido que no conoce «el caso» ni posee «detalles al respecto» en este momento. No obstante, el ministro ha asegurado ante los micrófonos que el departamento que dirige procederá a informarse sobre las circunstancias que rodean la privación de libertad del periodista, quien viajó desde la capital catalana al país magrebí por motivos personales.
Según ha trasladado a los medios de comunicación Laura Feliu, esposa de Lmrabet y profesora en Cataluña, la detención se produjo en las dependencias aeroportuarias tras el aterrizaje del vuelo. Las autoridades marroquíes habrían notificado al detenido la imputación de cargos por la presunta difusión de noticias falsas y acciones contra las instituciones del Estado. Actualmente, el periodista se encuentra a la espera de comparecer ante la autoridad judicial para conocer los términos exactos de la acusación.
Ali Lmrabet cuenta con una dilatada trayectoria de conflicto con el aparato administrativo y judicial marroquí. En la actualidad, el informador desarrolla su labor periodística a través de plataformas digitales, podcasts y redes sociales tras haber sido inhabilitado para el ejercicio de la profesión en Marruecos durante un periodo de diez años que finalizó recientemente. Previamente, en el año 2003, fue condenado a penas de prisión que supusieron el cierre de las publicaciones que dirigía en aquel momento.
Tras el periodo de inhabilitación profesional, Lmrabet mantuvo una huelga de hambre ante la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra para reclamar la devolución de su documentación nacional, la cual le había sido retirada por las autoridades de su país de origen. Tras recuperar sus credenciales, el periodista fijó su residencia en España, desde donde ha continuado manteniendo una línea crítica con la gestión institucional del Reino de Marruecos.


