Israel ordena la toma de un cuarto campo de refugiados en Cisjordania tras escalada de violencia en Nablús
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha instruido oficialmente al Ejército israelí para que tome el control de un cuarto campo de refugiados en Cisjordania. La decisión se enmarca en una intensificación de las operaciones militares en el área de Nablús, tras los recientes enfrentamientos en la aldea de Tell, que resultaron en la muerte de dos ciudadanos israelíes y cuatro palestinos.
La medida gubernamental tiene como objetivo declarado la ampliación de las operaciones ofensivas contra el terrorismo en la región. Si bien la orden de ejecución es firme, las autoridades de defensa no han especificado aún cuál de los tres campos de refugiados situados en las proximidades de Nablús será el intervenido: Balata, Askar o Ein al Sultan. Esta acción se suma a las intervenciones realizadas durante los últimos dos años en los campamentos de Yenín, Tulkarem y Nur al Shams.
Desde el ámbito internacional, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de las Naciones Unidas ha advertido que esta instrucción podría tener consecuencias humanitarias severas para miles de residentes palestinos. Según datos del organismo, las operaciones militares previas en Yenín, Tulkarem y Nur al Shams han provocado el desplazamiento de más de 30.000 personas y la degradación de servicios esenciales y medios de subsistencia en las comunidades afectadas.
La situación actual en Cisjordania se caracteriza por un incremento sostenido de la violencia, que incluye operaciones de las fuerzas de seguridad, ataques de colonos y enfrentamientos armados. En respuesta a los últimos incidentes, las fuerzas israelíes han impuesto cierres perimetrales en la ciudad de Nablús y en la aldea de Tell. En esta última localidad, organizaciones humanitarias han señalado también su preocupación por la posible consolidación de asentamientos en zonas próximas a las áreas de residencia palestina.
Finalmente, los informes de monitoreo de la OCHA confirman que la tensión se extiende a otras gobernaciones como Qalqilia y Yenín, donde se han registrado incidentes recurrentes de uso de fuerza letal y nuevos desplazamientos de familias. La toma del cuarto campo de refugiados marcaría una nueva fase en el control territorial de Cisjordania por parte del Ministerio de Defensa israelí.


