Dinamarca inicia su nuevo modelo de servicio militar obligatorio de once meses con enfoque de género
Dinamarca ha formalizado este lunes el inicio de su nuevo servicio militar obligatorio e igualitario, el cual extiende la duración de la conscripción a once meses. Esta medida, derivada de una reforma legal aprobada en 2024, responde a la necesidad del Estado nórdico de fortalecer sus capacidades de defensa y adaptar su estructura militar a un entorno de seguridad internacional que las autoridades califican como cambiante y complejo.
El primer contingente bajo este esquema operativo está integrado por aproximadamente 1.600 reclutas, todos ellos voluntarios en esta etapa inicial, quienes han sido distribuidos en diversos centros militares del país. Según el informe oficial del Ejército danés, las mujeres representan actualmente una quinta parte de los nuevos ingresos, consolidando la transición hacia un modelo de servicio militar donde hombres y mujeres comparten las mismas obligaciones y términos de duración.
La estructura de la formación se ha rediseñado para maximizar la eficacia operativa de los conscriptos. Durante los primeros cinco meses, los reclutas se someterán a una instrucción básica militar intensiva. Posteriormente, durante los seis meses restantes, pasarán a formar parte del servicio operativo, donde podrán ser desplegados en tareas de defensa dentro del territorio danés —incluyendo el territorio autónomo de Groenlandia—, integrados en el cuerpo de la Armada o destinados a la misión de la OTAN en Letonia.
Kenneth Strøm, jefe del programa de conscripción, ha subrayado que la prolongación del servicio permite dotar a los reclutas de funciones más especializadas dentro de las capacidades operativas del país. Este cambio estratégico tiene como objetivo final generar una fuerza de combate con mayor capacidad de respuesta y volumen. La meta a medio plazo establecida por el Gobierno es incrementar el número anual de reclutas de los 4.500 actuales a una cifra de 6.500.
La reforma danesa, cuya implementación fue adelantada un año respecto al cronograma original previsto para 2027, alinea a Dinamarca con las políticas de defensa de otros países nórdicos como Suecia y Noruega. Esta reconfiguración del sistema de conscripción se produce en un contexto de rearme europeo y reajuste de las políticas de seguridad regional derivado de la guerra en Ucrania y los compromisos de defensa colectiva en el marco de la Alianza Atlántica.


