El inspector jefe de la Operación Kitchen ratifica ante la Audiencia Nacional que los alias «Asturiano» y «Barbas» identificaban a Mariano Rajoy
El responsable de la investigación policial en la denominada Operación Kitchen ha comparecido este lunes ante la Audiencia Nacional, donde ha ratificado que la presunta trama parapolicial utilizaba los sobrenombres de «el Asturiano» o «el Barbas» para referirse al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Durante la tercera jornada del juicio, el inspector ha señalado que la identificación del exjefe del Ejecutivo es un dato «muy claro» que emana de las evidencias recopiladas durante la instrucción.
A preguntas del Ministerio Fiscal, el agente ha detallado que el descubrimiento de esta nomenclatura en clave se basa en diversas pruebas incautadas en el domicilio del comisario jubilado José Manuel Villarejo. Entre el material analizado figuran grabaciones de audio y anotaciones manuscritas en libretas donde se mencionaba la capacidad del mandatario para intervenir en ceses de altos mandos policiales o su posición jerárquica dentro de la estructura de toma de decisiones.
El investigador ha recordado una conversación intervenida entre Villarejo y una periodista en la que el comisario explicaba el funcionamiento del operativo, destinado presuntamente a sustraer información sensible al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas. Según el relato policial, en dicha interlocución se mencionaba que, si las pesquisas alcanzaban al exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, este «tiraría hacia arriba» hasta llegar a la figura identificada con los citados alias.
Respecto al nombre de la operación, el testigo ha explicado que el término «Kitchen» o «cocina» fue acuñado por el propio Villarejo, aunque su uso se extendió a otros investigados como el exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), Enrique García Castaño, o el inspector Andrés Gómez Gordo. El origen del término residía en el apodo que daban al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, a quien se referían como «el cocinero» por su presunto parecido físico con un chef.
El agente ha incidido en que esta terminología era compartida por la cúpula de Seguridad de la época, incluyendo al ex director adjunto operativo (DAO), Eugenio Pino. La investigación sostiene que el operativo se orquestó desde el Ministerio del Interior sin control judicial y con el uso de fondos reservados para neutralizar pruebas que pudieran perjudicar a altos cargos del partido en el Gobierno.
Este juicio analiza la presunta utilización de recursos públicos para fines particulares y partidistas. Junto a Villarejo, se sientan en el banquillo el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz; el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez; y otros antiguos altos cargos de la Policía Nacional, en uno de los casos de presunta corrupción institucional de mayor trascendencia de la pasada década.


