El Pleno del Congreso rechaza la propuesta de Junts para prohibir el burka vinculada al traspaso de competencias
El Congreso de los Diputados ha rechazado este martes la toma en consideración de la proposición de ley presentada por Junts per Catalunya para prohibir el uso del burka y el nicab en espacios públicos. La iniciativa no ha logrado recabar el apoyo de ningún otro grupo parlamentario, ya que la mayoría de la Cámara ha interpretado la propuesta como una estrategia para condicionar la regulación de estas prendas al traspaso de competencias estatales a Cataluña en materia de seguridad, inmigración e identificación personal.
La propuesta, defendida por el diputado Josep Pagès i Massó, vinculaba la prohibición de los velos integrales a la cesión de facultades para la gestión de puertos, aeropuertos, la tramitación de documentos de identidad (DNI, pasaporte y NIE) y la devolución de personas migrantes por parte de los Mossos d’Esquadra. Durante su intervención, Pagès ha sostenido que el debate debe abordarse desde la centralidad y la sensatez, argumentando que, aunque se reconoce la libertad religiosa, ningún derecho es absoluto cuando entra en conflicto con la seguridad ciudadana y la convivencia.
Desde el Grupo Parlamentario Popular, la diputada Cristina Teniente ha manifestado coincidir con el fondo de la prohibición del velo integral en espacios públicos por considerarlo una cuestión de seguridad y dignidad. No obstante, ha justificado su rechazo al texto al considerar que Junts ha utilizado esta causa para introducir por la puerta de atrás una nueva transferencia de competencias. En una línea similar, Vox ha acusado a la formación catalana de esconder un interés rastrero tras una apariencia de preocupación por la seguridad pública.
Los socios habituales de Junts en el bloque soberanista también han mostrado una oposición frontal. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha calificado la propuesta de proposición envenenada, señalando que el objetivo real no era la prohibición de la prenda, sino forzar un posicionamiento sobre la delegación de competencias en inmigración. Por su parte, EH Bildu ha indicado que, si bien apoyan el traspaso de competencias, rechazan la estigmatización de colectivos y han reprochado a Junts su falta de apertura hacia otras culturas y religiones.
Por parte del Grupo Socialista, la diputada Andrea Fernández ha reconocido que indumentarias como el burka representan una forma de opresión hacia la mujer, pero ha cuestionado la valentía del planteamiento de Junts. Fernández ha instado a la formación a defender los derechos de las mujeres a través de otros mecanismos legislativos, como la regularización de personas migrantes, en lugar de centrar el foco en debates que, a su juicio, no responden a una urgencia social real.
Finalmente, el PNV ha abogado por tratar este asunto mediante un debate sosegado y técnico, recordando que su grupo ha solicitado la creación de una subcomisión de estudio basada en la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. En contraste, los portavoces de Sumar y Podemos han coincidido en que la iniciativa responde a una tentación de abrir debates identitarios que polarizan la sociedad y estigmatizan a colectivos vulnerables por su origen o color de piel.


