La UDEF sitúa a la familia de Rodríguez Zapatero en el centro de las indagaciones por presuntas transferencias irregulares
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) ha puesto el foco de sus investigaciones en Sonsoles Espinosa, esposa del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, tras el rastro de una serie de pagos que alcanzan los 1,5 millones de euros. Según las informaciones que manejan las autoridades, estas cuantías procederían de dos sociedades mercantiles que presuntamente habrían canalizado transferencias vinculadas a una trama de irregularidades financieras bajo sospecha judicial.
La situación procesal se agravó este martes con la imputación formal de Rodríguez Zapatero. En el marco de estas diligencias, efectivos policiales procedieron al registro de la oficina personal del exjefe del Ejecutivo, así como de las dependencias de Whathefav, la empresa gestionada por sus hijas, Alba y Laura. El objetivo de estas actuaciones es determinar el origen y la finalidad de los fondos, así como su posible vinculación con la actividad institucional del expresidente en años recientes.
Rodríguez Zapatero tiene señalada una comparecencia judicial para el próximo 2 de junio, donde deberá prestar declaración sobre su presunta participación en el proceso de rescate de la aerolínea Plus Ultra. Mientras tanto, el expresidente ha mantenido un retiro voluntario en su domicilio de Las Rozas, desde donde ha emitido un comunicado audiovisual defendiendo su inocencia y la legalidad de sus actuaciones profesionales tras abandonar la primera línea política.
Perfil profesional de Sonsoles Espinosa
María Sonsoles Espinosa Díaz (Ávila, 1961), licenciada en Derecho por la Universidad de León, ha desarrollado una trayectoria profesional marcada por su vocación musical y su distanciamiento de la esfera política. A pesar de haber ejercido inicialmente como abogada, su carrera se consolidó como soprano y profesora de música. Durante las dos legislaturas de su marido (2004-2011), Espinosa integró agrupaciones de relevancia como el coro de RTVE y el Coro Intermezzo, manteniendo sus compromisos en el Teatro Real de Madrid.
Históricamente, la figura de Espinosa se ha caracterizado por una defensa estricta del anonimato y la privacidad familiar. Durante su estancia en el Palacio de la Moncloa, limitó sus intervenciones públicas a los actos estrictamente institucionales y protocolarios, rechazando el papel tradicional de «primera dama». Esta actitud de reserva se extendió a la protección de sus dos hijas, cuya exposición mediática fue mínima, salvo en incidentes puntuales de repercusión internacional.
Tras la salida del Gobierno a finales de 2011, el matrimonio se instaló en la zona norte de Madrid, donde han mantenido una rutina discreta volcada en la lectura, la música clásica y el apoyo a las actividades editoriales del expresidente. La actual investigación de la UDEF representa el desafío judicial más significativo para el núcleo familiar desde el fin de su mandato, situando de nuevo a la pareja bajo el escrutinio público y la supervisión de la Audiencia Nacional.


